A 3 días de la oposición…

Una puta montaña rusa… De pensar que lo llevas genial a dudarlo todo.

Con toda la tranquilidad que me otorga estar frente a este teclado, os diría tribunal lo mucho que en este año he aprendido.

Como la teoría de David Ausubel de 1989 sobre los aprendizajes significativos, aquellos que permiten integrar contenidos desconocidos y nuevos para el alumno a través de la conexión de los ya dominados. La teoría de Piaget (1993), que clasifica el desarrollo evolutivo de los niños en diferentes estadios. El que me incumbe, por ser docente de primaria, sería el de las operaciones concretas…. En ese momento en el que los niños aún no entienden contenidos abstractos, y la importancia de facilitar los conocimientos a través de la manipulación, adoptando el niño un papel activo de su propio aprendizaje. Y la diferencia entre asimilar (integrar nuevos conceptos) y acomodar (asentarlo dentro del abanico cognitivo de cada uno).
O la teorías que hablan sobre la influencia del medio en el niño, como la etológica de Konrad Lorenz (1978) que explica que hay ciertas conductas que se activan con la interacción del entorno (teoría asociada al caso de “impriting” de los patitos, que identifican al primer ser que ven como su madre); y la teoría ecológica de Brofenbrenner (1979) (relacionada con el conocido “efecto mariposa”) que justifica que las personas somos el resultado de la unión de: predisposición biológica, experiencias vividas y las relaciones sociales.

Por no hablar de la importancia de la adquisición del lenguaje, como argumenta Vygotsky (1978) en sus innumerables estudios. Lenguaje como herramienta social como dice en su teoría comunicativa.

Sobre la importancia de la creatividad dice Ken Robinson , en su libro “el elemento” (2009), que “la clave de la educación no es estandarizarla, sino personalizarla: descubrir los talentos individuales de cada niño, colocarlos en un entorno en el que quieran aprender y puedan descubrir sus verdaderas pasiones”. Fundamentada en la teoría de las inteligencias múltiples de Gardner (2001), Robinson habla sobre el papel decisivo que tiene el maestro, que debe posibilitar y fomentar la creatividad innata de los pequeños. También en una de sus charlas TED menciona que las escuelas están frente alumnos cuyas futuras profesiones aún desconocemos, por lo que es fundamental trabajar la capacidad de adaptación, aprender a aprender, la imaginación y el espíritu emprendedor, sin tener miedo al fracaso.

En cuanto a la educación como una disciplina que va más allá de la mera instrucción (asociada a los colegios tradicionales), habla Philippe Meirieu (1998), en “Frankenstein educador”, que recalca la repercusión que tiene el docente frente a sus alumnos. En ese sentido, Dorothy Corkille (1978), en su libro “el niño feliz”, menciona que debemos evitar las generalizaciones, valorar las individualidades y rechazar el uso de etiquetas, así como la importancia de la cercanía emocional. Como comenta Max Van Manen, en su obra “el tacto en la enseñanza” (1998), no podemos olvidar que estamos frente a personas, con emociones y pensamientos, y es prioritario conocer su contexto y sus experiencias personales, para subsanar las carencias posibles de las mismas.

Podría deciros tantas cosas que he aprendido en estos 10 años desde que descubrí mi vocación, como monitora, como estudiante en la facultad, como lectora de ensayos de pedagogía en mi tiempo libre, como autora de este blog (de 7 años de edad), como autora del cómic “los vaivenes de ana ceres”, como docente a tiempo parcial, como opositora…

No sé si tendré tiempo suficiente para demostraros en 2 horas todo lo que he aprendido. Lo que si sé es que mi formación no se puede valorar con una simple calificación. Me llevo el recuerdo de cada una de las sonrisas que me han dado mis alumnos, al ayudarles, dándome las gracias. Pondré toda la carne en el asador este sábado en la oposición. No sé si tendré nota suficiente, plaza o nada…. Yo ya soy maestra, el tiempo me pondrá en el lugar que me corresponde.

 

 


Esto lo he escrito en el móvil, antes de llegar al trabajo, sentada en un parque, dorándome al sol. Porque siempre en los trayectos me da por reflexionar, no sé si por tomar conciencia de que todo es caminar. Y para rematar, me acabo de acordar de una ilustración que hice justo hace un año. Salio desde la rabia y de la frustración, tras dos meses que no estudiaba nada y que únicamente lloraba, en vez de enfrentar la situación. Ahora, tras un año, no sólo he cambiado la baraja, sino que he llegado a una conclusión:12331492_1682680488619617_1408135962_n

Opositar, una carrera de fondo en la que sientes que no vas hacia ninguna parte, y aunque eso pase, lo más importante: te hace más fuerte. Y el día que puedas de verdad competir, puedas dar lo mejor de ti.

Posted in Reflexiones and tagged .

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>