A dos meses de la oposición

A estas alturas de la oposición, el camino se hace duro.
Cuesta arriba.
Cuesta dormir.

Hace 10 años descubrí mi vocación. De monitora descubrí que tenía un no se qué, que me hacía conectar con los chavales, y mis ganas de ayudarles y mi pasión por aprender fue lo que me impulsó a volcar energías y tiempo a esta profesión. A ser Maestra.

Desde entonces estudié, peleé, lo intenté, lo dejé, y lo retomé. Aún no he podido dedicarme a tiempo completo al trabajo de mis sueños. Aún hoy no he podido disfrutar de un sueldo decente.

A estas alturas de la oposición, el camino se hace duro.
Cuesta arriba.
Cuesta dormir.
Pero es más fuerte mi deseo de superación.

He llorado tanto, me he frustrado, he huido, he tropezado, me he equivocado… lo he intentado. He llorado tanto que ya no tengo más lágrimas para este asunto. O quizá alguna más.

No me enseñaron a superar una oposición, a este duro proceso de selección, que si se es objetivo ni tiene sentido. Mi profesionalidad está demostrada con mi experiencia, con mi preparación… no en mi capacidad de superar una prueba de dudosa calidad.

Quiero de una vez por todas quitarme esto del medio. Y enfrentarme a mi verdadero tribunal, a mi clase, a mis alumnos. Volcar mis energías, mi creatividad, mi tiempo, mi vocación por aprender, adonde tiene sentido.

12331492_1682680488619617_1408135962_n

Y con esto os dejo por el momento, que hay que seguir trabajando. Feliz sábado.

Posted in Reflexiones and tagged , .

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>