Grandes Profes 2015

En esta ocasión quería compartir con vosotr@s una gran experiencia que viví el pasado 17 de enero. Acudí al evento “Grandes Profes”. Para mí fue tanto un recordatorio de las cosas que me apasionan del mundo de la enseñanza como un descubrimiento de personas con gran valor para la sociedad.

Es bastante largo, pero merece la pena verlo. (pincha en la imagen)

Captura de pantalla de 2015-01-22 19:52:07

Escuchando a los ponentes me sentí dentro de esa comunidad. Aunque aún no esté ejerciendo, he vivido “momentos educativos” trabajando temporalmente y como alumna de manera más continuada. Pero al no formar parte de mi rutina personal puede que mi visión ante esta profesión esté idealizada… eso pensé. Quizás esté enfrascada en momentos excepcionales e inolvidables de mi recuerdo y no tenga una mirada realista.

Sin embargo cuando vi a tantísimos maestros en esas butacas, prestando toda su atención, con ese brillo especial en los ojos cuando escuchaban el valor de lo que hacen y de lo que pueden llegar a hacer, gané fuerzas para seguir luchando por mi sueño. Me ilusionó ver que eso no se pierde aunque los años pasen y el trabajo se vuelva tedioso o desesperanzador en ocasiones.

Siempre me ha gustado ir a conferencias que hablen sobre pedagogía, pero no es que abunden precisamente (al menos en mi entorno, al menos que yo sepa). Siempre me digo «si no aprendo algo de lo que me dicen, aprendo algo de cómo lo hacen», ya sea para bien o para mal. En el caso de Grandes Profes resumiré en unas palabras lo que me pareció cada ponente (de los destacados en el evento):

Elsa Punset, una mujer que transmite cercanía. La suavidad de sus palabras chocan con la profundidad y fuerza de las mismas. Gran conocedora del funcionamiento de nuestro ser emocional. Dijo algo clave, «las emociones no son buenas ni malas, son positivas o paralizantes…» una lección que contradice muchas teorías anticuadas y percepciones arraigadas.

Mario Alonso Puig, líder indiscutible con don de oratoria. Promotor de buenas energías, directo y contundente. Habló sobre cómo nuestro pensamiento puede alterar nuestra percepción y a su vez nuestro comportamiento. «Somos quienes queramos ser» es su lema y su término «reinventarnos».

Fue un placer verle en directo, llevaba años siguiéndole a través de sus libros y sus múltiples charlas publicadas por la red.

Gasolina que despierta a cualquier alma dormida.

Maria Garaña, presidenta de Microsoft, compartió recursos interesantes. Desde que conozco el Software libre estoy realmente desencantada con esta empresa y sus productos. Tengo poco más que añadir…

Roberto Brasero, ¡con él el tiempo pasó volando! Orador excepcional y un gran profesional. Una sorpresa ver esta otra faceta suya de consejero y transmisor de conocimiento. Grandes lecciones dejó a su paso, y es verdad lo que dice «no nos acordamos de cómo nos explicaban el tema, nos acordamos de la pasión que tenía el maestro al hacerlo». Porque nosotros más que transmisores de conocimientos, somos transmisores de pasiones y valores.

Y por último, y no menos importante, Xavier Valbuena, profesor y conquistador de las frías nieves. Luchador empedernido que nos dio una gran lección, los límites están donde nosotros los marcamos.

 

 

 

Comentario de la película «Cada niño es especial»

Retomo este blog que guardo con especial cariño (tras varios cambios de look) compartiendo con vosotros la siguiente película: Cada niño es especial / Taare Zameen Par. Un largometraje de 2horas 40 minutos que solo está disponible en versión original subtitulada al español. Os la recomiendo porque es una historia muy interesante que os permitirá ver las dificultades de aprendizaje desde la perspectiva del que la padece.

Comentario sobre los efectos que tienen la familia, la escuela, los compañeros y los maestros/educadores en los niños con dificultades de aprendizaje; y qué podemos hacer nosotros como Profesores en Casa, para moderar los efectos de estos agentes.

La película refleja claramente las repercusiones que tiene el entorno en el niño con dificultades de aprendizaje. Es un ejemplo de cómo la familia y la escuela pueden condicionar, incluso determinar el desarrollo del alumno. Los padres del protagonista, al desconocer el problema real de su hijo, interpretaban erróneamente los resultados y confundían los problemas de aprendizaje con “rebeldía”. Esta reacción es habitual en estos casos y puede resultar muy frustrante tanto para la familia como para el alumno.

Los profesores en casa pueden reaccionar ante este tipo de situaciones, tal y como lo hace el maestro de arte de manera ejemplar. Ver a tiempo la dificultad que presenta el niño es esencial para poner solución: dar herramientas tanto para el alumno como para los padres. Estos remedios son tanto didácticos (cómo aprender) como psicológicos (cómo valorarse). Este punto es clave ya que los niños con dificultades suelen tener una imagen muy distorsionada y negativa de sí mismos debido a la cantidad de mensajes negativos que han recibido en su vida. El alumno tiene que recuperar la ilusión por aprender, por mejorar, y esto nunca se cumplirá si se siente inútil o está triste. Como dice el maestro de arte, tenemos que tener mucho cuidado con la pretensión de que el niño esté a la altura de los demás, ya que a veces se nos puede olvidar apreciar sus habilidades y entender las dificultades que presenta ante los problemas. El fin nunca debe justificar los medios, los padres por miedo a que sus hijos no sean capaces de valerse por sí mismos, no deben forzar la situación, sino deben dar espacio a que el desarrollo se produzca a su propio ritmo.

Los maestros en casa moderan los efectos de estos agentes, ya que pueden observar el comportamiento que está teniendo la familia con el alumno con dificultades, la metodología que aplica el maestro en el aula y la integración que tiene con el resto de sus compañeros. Esto se logra con la implicación del profesor que tiene que ser capaz de conectar con el alumno, hacer ver a los padres la mejor manera de afrontar el problema y ganarse la confianza del maestro de la escuela.

«Este niño no es tonto»

Hace poco me di cuenta de un par de «muletillas» que me siguen allá donde voy. La primera muy común: el típico «¿vale?» que tanto usamos los profes. La otra que no me gusta tanto es «este niño no es tonto». La suelo emplear sobretodo cuando hablo con los padres de los chicos a los que doy clase (y éstos desconfían de las cualidades de sus críos).

La uso (o la pienso) cuando veo en los pequeños algún gesto, reacción, comentario o contestación que no esperaba de ellos (sobretodo algo positivo, más que referirme a que sean traviesos). Cuando veo en ellos cierta «picardía intelectual», ingenio, ocurrencia o atrevimiento. Llamémoslo como queramos, quien ha estado con niños alguna vez sabrá de lo que hablo.

Lo bueno de darme cuenta de estos lastres, es que cada vez que las repito o me vienen a la mente (de manera casi automática) me acuerdo de esto e intento decir otra cosa. Si alguien aún no ha encontrado sus muletillas le animo a que se grabe, es tan ridículo como útil. Si preguntas a tus cercanos sobre aquellas palabras/frases hechas que sueles repetir en tus explicaciones o argumentos, seguramente no sepan contestarte ya que están acostumbrados a ti. No son ayudantes fiables.

Centrándome en lo que me preocupa, el título de esta entrada, el otro día estuve reflexionando sobre el por qué de esta frase recurrente y desafortunada que tanto pronuncio. En un principio me acordé de una entrada que escribí hace tiempo (…) en la que considero que en muchas ocasiones empleamos expresiones que tenemos interiorizadas, sin procesar y analizar su sentido. Hablamos muchas veces por mecánica, sin ver el peso real de nuestras palabras y su efecto posible en el oyente.

Pensé que decir «este niño no es tonto» es un claro juicio gratuito y carente de valor. Posiblemente este pensamiento vaya ligado a una creencia de que el niño no vaya a tener ciertas capacidades por su edad o actitud general. Y cuando vemos que rompe con el esquema previsto, nos sorprende y pensamos que es listo. Quizás se deba a nuestra manía de establecer niveles, órdenes y jerarquías complicadas por edad/sexo/ y demás características. Según esos criterios esperamos a que estos reaccionen de una u otra manera, y si no vemos que lo hacen, exigimos que así sea (y nos parecen «más lentos»).
En vez de simplemente observar al ser que tenemos en nuestras narices, nos frustramos porque aún no ha hecho tal o no entienda pascual. Cuando seguramente sepa más en otros sentidos que no vemos porque estamos cegados en nuestros tradicionales esquemas.

Maestra a la sombra

Quería hablar en esta ocasión sobre una experiencia que viví el otro día con uno de mis alumnos. Me sentí en mi «elemento» (como lo diría Ken Robinson).

Últimamente me sentía bastante frustrada porque tenía problemas con uno de mis alumnos. Falta de interés, incluso de educación. Las pocas veces que se comportaba adecuadamente (que no digo como un mueble) era cuando me ponía «en plan» autoritaria. Y como no lo soy (ni me gusta, ni le veo sentido), tenía grandes dificultades para seguir una clase sin alguna discusión o regañina. Con el tiempo he descubierto la raíz de la cuestión: sus padres son muy exigentes y le «someten» a un horario semanal de adulto. Es extraño observar a un niño estresado a tan corta edad.

Desayuno en el colegio (antes de las 8), colegio, comedor, «post-comedor», yo, extraescolares, cena y cama. Eso casi 5 días por semana. Encima cuando comete una «falta» tiene repercusión en su ajetreada agenda: se queda sin tiempo de descanso. Eso aumenta su estrés, que a su vez se manifiesta en cansancio, enfado, desmotivación y al final en su comportamiento. Y como todo niño, comete travesuras. Carece de ese sentimiento de responsabilidad académica que tanto persiguen sus padres.

Ellos quieren lo mejor para el pequeño. La manera que tienen de ver el rendimiento/capacidad que tiene su hijo son las calificaciones de los exámenes (aunque éstos no sean del todo fiables). El otro día, los padres me facilitaron el material del profesor (exámenes y soluciones incluidos). Quería que prepara a su hijo para sacar sobresaliente en ese examen. Se agarran a los libros de texto, a los exámenes, como si fueran la Santa Biblia.

Esa noche me quedé hasta las 2 de la mañana realizando un examen en el que se le exigiera al alumno los mismos conocimientos, pero de una manera totalmente distinta. Aquí os lo adjunto. Tiene dibujos que sé que le gusta, tiene juegos de enigmas, ¡incluso una historia que va de él! Me llevó tiempo, pero mereció muchísima la pena. La reacción que tuvo fue de lo más gratificante. Tenía los ojos como platos, hizo los ejercicios con energía e ilusión.

También preparé unos «puzzles» sobre el aparato digestivo y excretor. Cuando lo vio me dijo «buah! fichas de cono», a lo que le contesté «Tú que tienes imaginación, ¿se te ocurre un nombre de hombre divertido?». Acabamos colocándole los órganos al señor Pedopedo, el pobre estaba en bolas y teníamos que ayudarle. Mediante el juego, fue aprendiendo los nombres de los órganos. Incluso dijo «el libro será nuestro manual de instrucciones hasta que no nos haga falta». Era muy importante saber bien dónde iba cada parte, sino Pedopedo podría acabar con un riñón en la cabeza por nuestra culpa.

No os puedo explicar lo bien que me sentía. Coloreando las piezas, colocándolas, riéndonos, aprendiendo. El tiempo pasó volando, él parecía otro… yo también. Estábamos disfrutando de la clase, cosa que nunca antes habíamos hecho.

Había caído en un bucle de frustración del que no había salido hasta ese momento. Hablé de todo esto con sus padres, y les dije que lo que a mí me importa es que aprenda (no sólo conocimientos sino también valores y conductas). Que no quiero que sea un loro. Que no me importa tanto la nota, sino que se construyan unos buenos cimientos. Y para ello es imprescindible que haya tiempo de ocio y que se le premie de vez en cuando.

«El dinero que te damos es el mejor invertido» me contestaron. Aceptaron mis críticas constructivas y estuvimos charlando un rato sobre qué cosas se podrían mejorar. Mientras el niño estaba jugando a ser maestro con sus peluche. De repente me sentí una persona muy manipuladora jaja.

Salí de la casa pisando nubes. Solo una cosa me hizo bajar a la Tierra. Pensé «¡qué pena que no esté ejerciendo en un colegio! Que no pueda vivir de esto». Me encantaría abrirme a un público mayor.

Salí de la facultad queriendo ser una maestra escuela
y ahora soy una maestra a la sombra…

Maestra al fin y al cabo.

Citas sobre educación y otras cosas

Saltando de web en web, paré en esta página: http://mentor66.wordpress.com/ de la que he podido extraer el siguiente vídeo que quería compartir con vosotros. Frases de grandes de la teoría y práctica educativa, que para mí tienen una profundidad tremenda.

No me suelen gustar los vídeos/power points ñoños que inundan la bandeja de entrada del correo, pero éste tiene su encanto oye (vaaale, es que va de lo mío jiji).

Aprovecho el momento para notificar una noticia (toma redundancia) super importante: en lo que lleva de año este blog tiene … ¡más de 13.000 visitas! Seguramente te de lo mismo esta información, es más… quizás con esta entrada la cifra se quede estancada para siempre jamás. ¡Pero para mí es muy importante! Mucha gente (o la misma haciendo la misma visita repetidamente hasta la saciedad) ha pasado por este lugar y quizás algo de lo que cuento ha servido para algo (a parte de lo evidente: desahogo puro y duro). ¿Me importa que la gente me siga? ¡Pues claro! Sino no lo subiría, lo escribiría en un diario y lo metería en una caja con llave, y esa caja en otra caja, esa caja…

Lo siento, estoy eufórica. En realidad no, creo que es deshidratación (no hagáis deporte en casa en agosto si no tenéis aire acondicionado). Lo importante: muchas gracias por leerme o abrir la página (lo mismo esas 13000 visitas no han durado más de 1 segundo, ¡qué triste!) y sobretodo quienes lo animáis con comentarios/sugerencias.

Ahora sí, el vídeo :) … y también una cita de Einstein

“No olvidéis nunca que las cosas maravillosas que aprendéis en la escuela son obra de muchas generaciones, producto del esfuerzo entusiasta y del trabajo incansable de todos los países del mundo. Se deposita todo esto en vuestras manos para que lo recibáis, lo honréis , lo aumentéis y podáis transmitirlo un día fielmente a vuestros hijos. Así es como nosotros, los mortales, alcanzamos la inmortalidad en las cosas permanentes que creamos en común.

Si nunca olvidáis esto, hallaréis un sentido a la vida y al trabajo, y adoptaréis la actitud más correcta hacia otras naciones y otras épocas” Albert Einstein

Apuntes de Antropología de la Educación

¡Lo prometido es deuda! Después de un par de entradas sobre esta asignatura, ¡por fin he terminado de editar todos los apuntes! Todo gracias a la ayuda de la maravillosa gente de la UNED, los apuntes que os paso son unos que tomé del Campus Virtual que he complementado. [Nota: lo he cursado como Complemento de Formación para acceder al segundo ciclo de Pedagogía.]

Saqué un 8 en la convocatoria de Febrero (si me lo hubiera sabido de memoria todo todísimo pues lo mismo sacaba más, pero vamos… no me quejo ^^). Me compré los libros de la bibliografía. Si pincháis en las imágenes os envía a una librería donde podéis conseguirlos (y que funciona muy bien):





Si andáis mal de pasta, os aconsejo que solo os compréis el primero de ellos, ya que la mayoría de temas se sacan de este libro.

Los temas que me cayeron no me los sabía de memorieta, sin embargo, como me había releído los temas un montón acabé deduciendo qué es lo que debería poner en la pregunta. Una vez que vayas estudiando un poco, te darás cuenta de cómo introduce el autor los contenidos, los enlaza y da una conclusión. Realicé un esquema (ya os digo, sin saber de memoria que demonios tenía que poner jaja) y resulta que cuando salí y contrasté con los apuntes había seguido casi al dedillo lo que había en los libros (puse un par de cosas de más y alguna cosilla olvidé).

Consejillos que os pueda dar… siempre que sea posible y dispongáis de tiempo: leer las obras originales (aunque los resúmenes estén completos). Yo os recomiendo que os toméis café antes :P (a mi al menos me costó un poco pillarles el rollo a estos bichos raros).

Además os paso la guía de la asignatura y exámenes de otros años (resueltos). Y el que hice yo en febrero (en Madrid) sin resolver.

Un saludo y espero que os sirva :)

Guía de la asignatura

Tema 1. Objeto y método de la Antropología de la Educación

Tema 2. Las teorías de la educación según su base antropológica

Tema 3. La biología humana y sus consecuencias pedagógicas

Tema 4. Naturaleza y cultura en el ser humano

Tema 5. Etnocentrismo, relativismo cultural y pluralismo

Tema 6. Axiología, ética y finalidades

Tema 7. El espacio como agente educativo

Tema 8. Tiempo, factor clave para la educación

Tema 9. Comunicación e interacción educativa en el aula.

Tema 10. Las metáforas de la educación

Tema 11. La etnografía en el aula

Tema 12. Aprender para el cambio. La educación ante un nuevo siglo

Tema 13. Educar para la vida y la cotidianidad

Tema 14. Educar para un nuevo espacio humano

Exámenes de Antropología de la Educación


Entrada relacionada

Entrada relacionada II

Anécdotas graciosas con los peques.

Anécdota 1:

Esta misma tarde.

Niño: ¿sabes qué? ¡en el futuro los ascensores no tendrán botones!

[para meteros en contexto, estaba explicándole algo de lengua que no tiene nada que ver con esto]

Niño: y y y… con decir dónde quieres ir, el ascensor te deja donde quieres. ¡Ya te lo digo yo!

Yo: Ya, me imagino. Seguro que será así.

Niño: Ya, pero tú no lo podrás ver.

Yo: ¿Por? ¡Claro que lo veré!

N: Es ley de vida :D

Y: ¬¬…



Y: Yo no moriré. Soy inmortal, ¿sabes?

N: ah! tú vas a ser de esas que te vas a inyectar ácido sulfúrico para vivir para siempre.

[Creo que mi alumno me quiere ver muerta :'(]



Anécdota 2:

Niña: Profe, tengo que ir al baño. ¿Puedo ir?

Yo: ¿no puedes aguantar un poquito?

BRRRRR (pedo gigante u.u»)

Niña: bueno, sí…. BRRRRR … un poco … BRRRR jijiji.

Y: ¡anda tira! ¡qué estás podrida hija! xD

(a la vuelta)

N: mh, huele un poco mal.

Y: ¬¬ (en serio?? ¡no me digas! U.u»)

N: Ya, ya… si seré yo. Espera un momento.

(saca un bote de colonia y se pone a echarse encima de los pantalones, entre las piernas)



Anécdota 3:

Yo: Así que si son 23, me llevo 2 que se lo sumamos a…

Niña: *.*

Yo: sumaaamos… sumamos al siguiente número. Entonces en vez de…

Niña: *o*

Y: en vez de… 15, sería 17. Porque le tenemos que sumar 2 a 15. ¿Lo ves?

N: *O*

Y: ¿eh? ¿lo ves? ¿eh?

(al finalizar la clase, le pregunto a una profesora sobre esta niña… Resulta que tiene una manía en clase: frotarse la entrepierna. Con razón no me estaba prestando atención O.O . Con razón estaba tan emocionada, una simple multiplicación no puede provocar tal reacción)



Anécdota 4:

En los vestuarios de un campamento de verano.

Niño: Trooompa troompa (bailando en pelotilla picada)

Yo: ¡Deja de hacer el tonto y ponte el bañador ya!

Niño: Noo, trooompa trooompa ehehehehehehe

Niña: Uooo… mira mi cooooncha, mi coooncha

Se ponen uno al lado del otro, bailando al unísono «coooncha» «trooompa»

Yo: O.O!!!!!!!!! Cada uno a una punta del vestuario, y a vestirse ya ¡HE DICHOOOO!



Anécdota 5:

Niño: egg son huevos.

Yo: No, egg es solo un huevo. Eggs son varios huevos, es el plural de Egg.¿Entendido? Ahora te diré palabras en inglés y me dirás su significado. Tienes que hacerlo rapidísimo, ¿estás listo? ¡vamos a ello!

Y: Hamburguer.

N: Fácil: hamburguesa.

Y: Apple.

N: Manzana.

Y: Banana.

N: Plátano.

Y: Egg.

N: un solo huevo, un único huevo, uno solo. Solo un huevo, eso. Sí, un huevo solo.



Y me olvidaba de la mejor

Anécdota 6:

La niña no paraba de hacer tonterías y no prestarme atención. Hasta que le digo.

Y: Vamos a ver, me tienes que hacer más caso. ¿Acaso no quieres sacar buena nota? ¿No te gustaría terminar el curso con notazas?

N: Laura, tú no sabes lo que es vivir.

XD

Si es que me lo paso en grande con estos mocosos. aiii

Apuntes de Teorías de la Educación

Antes de empezar con esta entrada, quería agradeceros a todos los que me habéis comentado en el blog. Muchísimas gracias, leeros me hace mucha ilusión y le da vidilla a este «proyecto personal». Si queréis que escriba sobre algo en concreto proponédmelo, así como si veis alguna errata en mis recursos didácticos. Toda aportación será bien recogida (aunque bien es cierto que no os responda a todos, os leo al instante :) ).

Tenía pendiente seguir subiendo los apuntes de Antropología de la Educación (no iba a hacer el feo de  no compartirlo después de aprobarla, ¿no?). Resulta que en mitad del proceso (del que aún me queda ¡y bastante!), me he topado con unos apuntes que tenía olvidados en el ordenador de cuando hice Magisterio. Sé que son del antiguo plan y que ahora quizás no se dé esa asignatura tal y como la tenía yo. Pero bueno, creo que quizás os puede servir. ¿Y para qué engañarnos? aunque cambien de planes y de nombre las asignaturas… prácticamente se seguirá dando lo mismo (quítale alguna chorrada y súmala otra).

Estos apuntes son los de Teorías e Instituciones de la Educación , la cursé en la carrera de Magisterio de Educación Primaria por la UCM. Además os adjunto su bibliografía.

A una ex-compañera le fue de bastante ayuda… vienen con dibujicos y fotitos (así no es tan rollo estudiar ^.^).

¿Religión=Manipulación?

233 2009-03-16 10:19:52 ¿Religión=Manipulación? En la anterior clase de Bases didácticas de la Educación Especial estuvimos debatiendo sobre las funciones de la escuela. Entre ellas destacó la de “reproducción social”, la que interesa a los poderes públicos. Una manera de cultivar las conciencias de los más pequeños mediante la transmisión de unos patrones, pensamientos, valores e incluso creencias que se dan como mejores. n nEn este punto discutimos sobre las controversias que puede ocasionar la religión en la escuela. ¿Cómo puede existir en un mismo centro asignaturas tan contradictorias como la religión y las ciencias naturales?- preguntó el docente. n nUno de los presentes comentó que la religión era una manera de manipular a las personas, que no debería enseñarse hasta que el sujeto es lo suficiente mayor para escoger. En ese momento intervení con la siguiente reflexión: n n“Usted comenta que hay una manipulación a la hora de dar religión en los aulas. Bien, imagine que eliminaran esta asignatura de todos los centros. Que ni siquiera se da una materia relacionada con los valores o creencias de los ciudadanos. ¿Habría desaparecido la manipulación en los colegios? Ya le digo yo que no. n nUn maestro tan solo escogiendo lo que va a dar o no en su clase, esta manipulando los contenidos que el alumnado va a aprender. Aunque siguiera al pie de la letra los puntos del currículo. Siempre que un individuo se encuentra por encima de otro, como es el caso del profesor, va a existir manipulación. n nY no me he referido si quiera a la influencia que puede ejercer dicho docente a la hora de transmitir el temario. Todos hemos tenido profesores cuya ideología y creencias conocíamos al dedillo desde el primer día de clase, dando lo mismo la materia que daba. n nPor lo que el problema no es tanto dar religión en el aula, ya que es una materia interesante en cuanto a algunos valores que pretende difundir, sino la intención que hay en darla en la escuela y la concepción que se tenga de esta materia. No estoy de acuerdo con los catequistas que predican su religión por encima de las demás, creyendo la Biblia al pie de la letra. Me encuentro más a favor con una asignatura que enseñe las religiones que existen y han existido, dando un conocimiento global y universal del comportamiento humano y la “necesidad” del individuo de creer en algo. Claro que enseñando este pensamiento en clase, ¿no estaría manipulando también?”

Continuación de «El vaso de la paciencia»

Os hablé hace unos días de una técnica que está en fase de experimentación con mi alumna: «El calendario de las caritas». Con ese título mi trabajo pierde un poco de seriedad (nota mental: inventar un nombre más propio de las ciencias experimentales).

Me parecía interesante compartir con vosotros lo que he vivido hoy con ella. Cuando entro en su habitación suelo preguntarla un poco sobre qué tal le han ido las cosas estos días, los exámenes y demás. En seguida nos tenemos que poner con la materia porque la hora y media se pasa volando. El último día fue cuando empecé a utilizar con ella este calendario especial. Decidí no comentarla nada para que fuera ella la que diera el primer paso.

¡Justo! Nada mas sentarme me dice «¿y el cuaderno de caritas? lo quiero tener aquí a mi ladito para verlo bien». Primer reto conseguido. Mi objetivo con este ejercicio es que (a parte de que se comporte bien y facilite las clases) se vaya haciendo autónoma. Ella es la que debe asumir una serie de normas que va a imponerse ella misma. Hay gente que piensa que los niños no tienen maldad, o que «no saben lo que hacen». Yo en muchas ocasiones trato a los niños como adultos, porque realmente ellos quieren ser escuchados como tales (no les gusta que se les hable desde las alturas). Solo hay que buscar las palabras adecuadas, hacer las preguntas justas para que el alumno por si mismo construya el pensamiento que pretendemos.

¿En qué punto de mi vida me he vuelto una manipuladora de pequeños? ¿manipuladora o persona que ejerce influencia? ¿sin influencia es posible educar? ¿cuáles son los límites que separan la enseñanza del adoctrinamiento?

Menos palabrarería, que lía ¿no? Resultados a día de hoy: estupendos. Si os digo que en toda la clase no ha jugado ni una sola vez con la silla ¿os lo creeis? Pues no ha hecho falta decírselo ni una sola vez, sin embargo, ella sabía (al igual que yo) que eso estaba dentro de la lista «carita triste». No me ha insultado, ha hecho los deberes genial y se ha esforzado muchísimo por entender los problemas (que le cuesta un poquito más). Con todo esto no he tenido otra opción, le he pedido que escriba lo que había hecho bueno en la lista buena. Como podeis observar en la imagen, le ha puesto una gorrita (es su sello personal^^).

Entonces ¿hoy fue todo maravilloso? Pues no. En mitad de una explicación me interrumpió para contarme algo que no venía a cuento y encima se tira un eructo en mi cara (literal u.u»).

Le pido que lo escriba en la lista «mala» y se cruzó de brazos (se enfurruñó como otras veces). No había manera, no quería saber nada más de nada. Le pregunto «¿es que acaso crees que lo que has hecho está bien?», «si pones las cosas buenas ¿no deberías hacer lo mismo con lo malo?» «¿no te gusta el juego?» » ¿es que acaso me odias?» Sí, me pongo melodramática un poco… para ver como reacciona.

Me negaba todo el rato, pero tampoco quería hablar. Otras veces he cambiado de tema y le he sacado una sonrisa para poder seguir con la tarea. Esta vez tenía que ser distinto, esto tenía que avanzar. Así que di en la clave «tienes que tener confianza en mí. No se que te pasa, sé que piensas algo porque has cambiado por completo en un momento. Me gustaría que me lo dijeras, por favor».

¿Sabéis lo que le pasaba? Me siento estúpida por no haberlo pensado antes, como he sido tan ciega. Tenía miedo de que se lo enseñara a su madre. No era porque el juego le pareciera una tontería, no era porque considerara las reglas injustas, ni porque tuviera reparo en escribir las cosas que hace mal. Tenía miedo a que me chivara. No quería escribirlo con su letra porque eso haría evidente que reconoce ese fallo y no podría inventarse ninguna escusa a ojos de sus padres.

A su madre solo le digo el comportamiento general que ha tenido en la clase, y eso es lo que le he contado a mi alumna. Así que hemos acordado que desde el próximo día ella va a ser la protagonista y autora del cuaderno, y de ahí no va a salir. Este es nuestro gran secreto ;)

Como dato curioso: cuando termina la clase siempre charlo un rato con su madre. Hoy ha sido la primera vez que la pequeña nos ha espiado desde las escaleras y cuando ha visto que solo decía cosas buenas de ella se ha acercado con una sonrisa de oreja a oreja. Tengo muy buenas vibraciones, creo que he conseguido dar un paso importante.