Ventajas e inconvenientes del Proyecto Genoma Humano.

En la última parte del tema 3 de Antropología de la Educación titulada «La biología humana y sus consecuencias pedagógicas» los autores mencionan una cuestión que despertó más de una discusión: El proyecto Genoma Humano.

Os paso un poquito de información sacada de nuestra querida Wikipedia. Por favor, que no sea cierto eso que mencionan: «internet se va al traste», «el cierre de Megaupload es el comienzo del apocalipsis en la red» y que fuentes tan ricas como ésta se esfumen con un click. Tampoco me gustaría que sucediera lo mismo con los blogs, «para una vez que lo utilizo a menudo, ¡jo!». Además con la cantidad de enlaces y videos que pongo ya debería estar entre rejas. Menos mal que me sigue poca gente (muy poquita… ¡y se os quiere mucho! Hacéis sentirme menos loca y que esto no se vuelva en un simple monólogo).

¿En qué consiste este proyecto? Fue una investigación científica que se realizó con el objetivo fundamental de determinar la secuencia de pares de bases químicas que componen el ADN e identificar y cartografiar los genes del genoma humano (que no son precisamente pocos) desde un punto de vista físico y funcional.
Fue fundado en 1990 en el Departamento de Energía y los Institutos Nacionales de la Salud de los Estados Unidos (gracias a una grandísima aportación, hablo de mucha pasta… sí, hay países que no les importa hacerlo), bajo la dirección de James D. Watson.
Gracias a la amplia colaboración internacional, a los avances en el campo de la genómica y en la tecnología computacional, se hizo un borrador inicial del genoma en el año 2000.

El «genoma» de cualquier persona (a excepción de los gemelos idénticos y los organismos clonados) es único. Conocer la secuencia completa del genoma humano puede tener mucha relevancia en cuanto a los estudios de biomedicina y genética clínica, desarrollando el conocimiento de enfermedades poco estudiadas, nuevas medicinas y diagnósticos más fiables y rápidos. Y aquí está el dilema en cuestión que exponen en el libro «Antropología de la Educación»:
Estos conocimientos pueden ser de gran utilidad (incluso indispensables) para hacer una educación individualizada y eficaz. El «asesoramiento genético» puede ser beneficioso ya que informa y ayuda al afectado. «¿Cómo podemos actuar sobre unos conocimientos que se ignoran?» se preguntan los autores.
Sin embargo, poseer este saber no nos hace sentirnos mejor. Esta información puede convertirse en un elemento discriminatorio que puede ser utilizado por diferentes entidades que nos perjudicarían a más de uno (póngase el caso de aseguradoras y empresas que conocieran nuestro riesgo a padecer ciertas enfermedades que en un principio no nos parecen afectar). Y de aquí la otra duda «¿cómo organizar la vida y educar a alguien que sepa de los riesgos que le acechan?, ¿se vulnera la privacidad del ser humano?».

Entonces vemos sobre la balanza por un lado el conocimiento y por otro la ignorancia. Personalmente prefiero la segunda. ¿Por qué?
Os confesaré que tengo muy poca memoria, siempre tuve problemas para estudiar. Mucha gente de mi entorno lo duda, porque mis resultados académicos fueron buenos. Sin embargo, eso es una realidad: siempre me ha costado memorizar y olvido con mucha frecuencia. Esto me llevó a esforzarme el doble o el triple de lo normal para poder estar a la altura. Con el tiempo descubrí que sí que tengo memoria, solo que es algo caprichosa (es muy selectiva).
La cuestión: seguro que esto se podría ver de algún modo en mi secuencia génica. Me aterra pensar que un científico me hubiera dicho en su tiempo que esto tiene una razón genética. Porque mi pensamiento no pasaba de ser una valoración subjetiva y sin fundamento científico. Según el «dictamen» del profesional, todo aquello cambiaría mi manera de ver el mundo. También me asustaría mucho que me dijeran que en mi vejez padeceré Alzheimer (aunque eso sea lo más que probable porque tengo casos cercanos en mi familia).

Esto me recuerda un poco a una escena de la película Big Fish de Tim Burton (una de mis películas favoritas). Uno de los personajes es una bruja que tiene un ojo de cristal, si miras en él ves tu muerte. ¿Preferirías conocerlo?

Para mí gana el misterio a la incertidumbre. ¿A qué me refiero? Creo que merece la pena correr el riesgo de no explotar al 100% los recursos cuando tenemos un conocimiento detallado del genoma humano. Prefiero intentar acercarme lo máximo posible a ese propósito sin utilizar estas ventajas peligrosas que nos pueden llevar al determinismo.

Pues bien, después de realizar un pequeño borrador de mis pensamientos a raíz de estos apuntes leo en la wikipedia:

«descubrir toda la secuencia génica de un organismo no nos permite conocer su fenotipo. Como consecuencia, la ciencia de la genúmica no podría hacerse cargo en la actualidad de todos los problemas Èticos y sociales que ya están empezando a ser debatidos. Por eso el PGH necesita una regulación legislativa relativa al uso del conocimiento de la secuencia genómica, pero no tendría por qué ser un impedimento en su desarrollo, ya que el saber en sí, es inofensivo.»

Jolín Laura, si sabías que este dilema ético no tenía fundamento ya lo podías haber puesto al principio, ¿no? Pues sí, pero la entrada se quedaría muy corta. Además no soy la única que habla sobre cuestiones fuera de la realidad (como el más allá).

Nunca viene mal pensar en un «y si…» para replantearnos la moralidad que subyace nuestros actos y proyectos. ¿No crees?

El cambio hacia una educación mejor según Ken Robinson

Dejo aquí 2 charlas fantásticas que dio Ken Robinson. Habla sobre una educación mejor y revolucionaria con un toque original y muy divertido (he sido incapaz de contenerme la risa en más de una ocasión).

Para mí, da en la clave. Promover una enseñanza eficaz conlleva desencantarnos con lo que pensamos y centrarnos en 2 aspectos fundamentales: la creatividad y el desarrollo del individuo como ser único.


Tema 2. Teoría de la educación según su base antropológica.

Aquí viene la segunda parte de temas de Antropología de la Educación. Este se llama «Teorías de la educación según su base antropológica» y me ha recordado gratamente a una asignatura que curse en Magisterio llamada «Teorías de la Educación» (muy bien Laura, ya con el título se veía venir).
Si desvario de más perdonadme, son las 2 y soy lo sufienciente cabezota como para dejar esta entrada terminada hoy. Es la primera vez que me pongo con el blog sin estresarme (como objetivo o propósito serio) y llevo una racha de post por día. ¿Cuál es el truco? Si tienes que contar algo hazlo ¡ya! no lo dejes para mañana porque no tendrás tantas ganas de hacerlo, o se te habrá olvidado (lo más probable xD).
Este tema lo voy a subir escrito a mano, cuando tenga algo de tiempo lo pasaré a word y listo. Lo subiré mañana que aún me queda por escribir.
Me ha encantado, es un mejunje de los sistemas pedagógicos que ha habido en la historia y su fundamentación antropológica. Por lo tanto se reunen 3 disciplinas: la historia, la antropología y la pedagogía.
Me va a resultar complicado sintetizarlo aquí ya que en el libro ya lo está y mucho (teniendo en cuenta la cantidad de teorías, autores y acontecimientos que se mencionan).

Allá va, resumen resumidísimo del Tema 2. Resumen completo, pincha aquí: Tema 2. Teoría de la educación según su base antropológica.
Como mencioné en el tema 1 detrás de cada sistema educativo/pedagógico hay una idea determinada sobre el hombre (casi siempre influenciada de un contexto histórico). Podemos clasificar estos tipos de enseñanzas en 3: permisiva (el hombre es un santo), represiva (somos lo peor) y la realista (fifty fifty).

1. Somos buenisísimos (los antropólogos lo llaman: concepción optimista de la naturaleza humana).
Esta teoría tiene que ver con el naturalismo, tanto científico (se opone a lo ideal o sobrenatural) como romántico (se opone a lo artificial como la cultura y social).
La Naturaleza tiene fines satisfactorios y posee los medios para lograrlos plenamente. Esta visión positiva a su vez se ha generalizado en distintas corrientes como: liberalismo, radicalismo anarquista, liberacionismo, idealismo metafísico (¿no os he dicho que es denso? Mejor leer el resumen en serio que subiré mañana).
¿Cómo habría que educar a los niños según esta visión del hombre? Pues haciendo poquita cosa, la verdad. Este movimiento consiste en soltar a los pequeños: «¡déjalos libremente!, que ellos solitos aprenderán» (por favor, esto no lo prueben en sus hogares, no me hago responsable del caos resultante). Rousseau promovía esta educación negativa… negativa porque no había educación básicamente, no porque fuera «negativa» para el niño (según él, los chavales no necesitan una educación tradicional para llegar a la plenitud).
Ejemplos de sistemas pedagógicos que promovían estos fundamentos son: el jardín de la infancia de Vera Schmidt, la Escuela Nueva, Escuela de Hamburgo, pedagogía anarquista, la Escuela de Summerhill, la Pedagogía Institucional, la de los Verdes alemanes,… Simplemente los enumero, en el resumen vienen explicados brevemente cada uno de ellos (casi ha sido un «copia y pega» del libro).

2. Somos el demonio personificado (diremos «concepción pesimista de la naturaleza humana»).
Aquí viene mi gran amiga la Biblia para hablar sobre lo abominables y corruptos que somos. Luego me pregunto por qué soy agnóstica… Dicen que el mal está en la entraña misma del hombre, ¿y cómo la quitamos? Con un látigo o algo.
¿De dónde viene esta idea? Pues de pararse a pensar en las cosas malas que ocurren en el mundo, y digamos que el 99% de ellas las causa el hombre. Así que… ¡tachán! el hombre es malo por Naturaleza. Alguno podría pensar: «pero no todas las personas somos malas. Todos tenemos nuestros defectillos, pero de ahí a decir que somos horribles y que debemos estar sometidos. Es verdad que hay gente que le gusta ese rollo, pero a mi…». Tranquilos, más adelante se compensa un poco el asunto.
Entonces, la Naturaleza está corrompida: «sólo hay vicios, miseria, muerte,…». Como Pestalozzi decía «una persona no educada es un salvaje astuto y desconfiado, carente de todo derecho y seguridad y privado de toda propiedad».
¿Qué características tienen los sistemas educativos que siguen este pensamiento? Son coactivos y/o socializantes (imponer un sistema social).
Hay muchas maneras de llevar esto a los hechos. «Metafóricamente» hablando hay distintos niveles de amputación: si no te callas te pego en la boca, te la tapo, te la coso,…
- Educación rigorista: Su lema es «si un hijo golpea a su padre, se le amputará la mano» (Código de Hammurabi). Y nosotros nos quejábamos. Llevados a las aulas nos encontramos con: las escuelitas de Port-Royal-des-Champs.
-Educación represiva: el hombre tiene tendencias negativas (celos,rivalidad, etc). Según Clemente de Alejandría hay que proceder a practicarle una cirugía a las pasiones del alma, son úlceras de la verdad. La Regla de San Benito señalaba que «el primer peldaño de la humildad es una obediencia sin demora». Vamos, antes de todo te subordinas a mi, y luego ya te educo (o abuso, según el día).
-Educación severa: no hay que darle caprichos al educando. El castigo es una solución admitida y muy valorada. P. Fourier decía que los castigos corporales a las alumnas eran la medicina del alma que les servirá de purga (no coments). La disciplina es el medio para educar a los alumnos.
- Educación como adaptación a la sociedad: aquí estarían Durkheim y Marx que ven como única finalidad de la enseñanza el de socializar (para modificar la sociedad actual).

3. Tenemos nuestras cosillas, pero somos buena gente (concepción realista de la naturaleza humana).
Se tiene en cuenta lo bueno y lo malo a la vez. Un pensamiento mucho más equilibrado, y al tratar al hombre en su totalidad es más objetivo.
Si a esta altura sigues leyendo, no te importaría leer directamente el resumen, ¿verdad? Es que este es el apartado más interesante del tema y me da penita quitarle contenido.
La aplicación de este último planteamiento en la enseñanza consiste en que el maestro sea el que diriga el camino hacia el saber del alumno, aportando materiales y recursos. Debe haber un clima de respeto mutuo, digamos que algo de disciplina, la justa y necesaria. Porque este equilibrio es necesario para que el alumno tenga la confianza y seguridad como para tomar su papel en el proceso de aprendizaje. Y se produzca por lo tanto, lo que tanto deseamos: el despertar.

Despertar es lo que necesito yo ahora mismo, que son las 3 y me estoy quedando dormida.

En fín Pilarín, que espero adelantar a la liebre. Que con estas patitas cortas de tortuga no sé si lo lograré, ¡y están tan cerca los exámenes!

El vaso de la paciencia

En esta entrada os hablaré de un par de técnicas que conozco para hacer que los alumnos hagan caso de los rollos que soltamos muchas veces. Estoy dando clases a una niña de 8 años y la pobre hay veces que está pensando en las musarañas, o yo no sé qué. Da igual cómo le cuente los contenidos, los ejercicios, ella está a otra cosa. Aunque no me gusta mucho la idea, hemos tenido que recurrir (incluyo a sus padres claro) a «técnicas de refuerzo y castigo» para que se comporte adecuadamente. La consecuencia es que se está volviendo algo interesada (yo también lo estaría la verdad).

Hace tiempo me hablarón de una técnica: la de ir anotando números en la pizarra a medida que los alumnos molestaran en el aula. Cuando era el momento del recreo, los chic@s se quedaban tantos minutos como la cifra que había anotado el maestro. Modifiqué ligeramente esta técnica y la apliqué en mis prácticas de maestra. Mi tutora se marchó del aula y me dejó a cargo de 20 niños de unos 10 años que me miraban fijamente. Como es normal, al ratito empezaron a hablar entre ellos hasta que llegó un punto de «minirebelión»: conflictos entre «bandas», gritos,… No soy de enseñar los dientes, no me gusta gritar ni mucho menos. Así que tranquílamente dije: «Mirad chicos, esto de aquí… (dibujé un vaso lleno en la pizarra) es mi paciencia. No me importa que estéis hablando, lo que no puede haber es este escándalo porque tenéis compañeros … (bla bla bla, razonando por qué hay que comportarse bien). Ahora mismo está lleno, confío en que vais a hacerlo bien. Incluso habrá alguno que aproveche para adelantar trabajo para casa. Pero si en lugar de eso, decidís hacer lo contrario, os vais a tener que ganar mi paciencia en el recreo. El tiempo que perdéis aquí lo ganamos más tarde, no pasa nada.» (¿que no pasa nada?! pensarían ellos). La reacción fue excelente. Se pusieron a hacer los deberes del día, algunos se pusieron a hablar bajito con los compañeros. El que se dedicaba a incordiar a los demás, decidió dejarlo para otro momento… Lo que más me sorprendió fue que ellos mismos eran los que se controlaban unos a otros «¡chico! ¡deja de tirar eso que el vaso se va a vaciar».

Al día siguiente fueron ellos los que me recordaron que pintara el vaso. Lo seguí haciendo durante dos semanas, al final lo dejé de utilizar porque no hacía falta.

Ahora quería hacer algo semejante, pensé en otra técnica: calendario con caritas. Consiste en hacer una tabla en blanco que se va llenando de caras (sonrientes cuando se porta bien, tristes cuando no). Pensé que entre las dos podríamos confeccionar una lista de acciones y actitudes que detallaran de manera más concreta qué es portarse bien o mal. Así que dedique un folio para cada listado y escribí un ejemplo:


  • Consigo una :) cuando: escribo respetando los márgenes.

  • Consigo una :( cuando: juego con la silla (es una giratoria y cuando le pregunto algo, empieza a dar vueltas poniéndo cara de concentración. Al final se le olvida la pregunta).

  • Consigo una ^.^ (carita chachifeliz) cuando: tengo imaginación.


Las reglas del juego son las siguientes, cuando hay algo que esté haciendo mal le pregunto ¿crees qué lo que estás haciendo esta bien?, ¿por qué? Al final tiene que ser ella la que vaya anotando en la lista. Una vez que aparezca escrito, si lo vuelve a repetir debe ponerse la carita que le corresponde (si no lo hace, no respeta las reglas, y gracias a su sentido de la justicia… no puede negarse a hacerlo). Por cierto, como dato curioso, ha decidido escoger un bolígrafo de cada color para las distintas caras :).

¿Resultados? Solo llevo un día y ha anotado dos cosas en la lista negativa (insultar y hacer muecas… muchas muecas, tantas que pierde el hilo de lo que dice). Se ha portado mucho mejor que otros días, aunque hemos vivido un momento bastante tenso. Me he tenido que enfadar. No me gusta enfadarme. Incluso cuando lo intento se me mueve el labio inferior para sonreir. Sin embargo, la situación podía conmigo. Así que le he soltado un sermón. Se ha frustrado mucho y no quería hacer los deberes. Una vez se puso así y no conseguí que se le pasara el cabreo. Parece que voy conociéndola un poco más, porque ha acabado riendo (estábamos con un dictado, había puesto arrod en vez de arroz. Le hice referencia a eso y al final acabé imitando a los chinos diciendo «aloz» para que no volviera a cometer esa falta). El resto de la clase ha ido genial.

Es dificil hacer despertar el gusto por el aprendizaje a estas edades. Les importa más otras cosas, mucho más atractivas que las palabras… como el juego. Por eso no viene mal acercar el juego al aula.

Tema 1. Objeto y método de la Antropología de la Educación.

Voy a aprovechar este espacio para ir pasando mis resúmenes de Pedagogía. Actualmente estoy estudiando las asignaturas de adaptación a esta licenciatura. ¿Esto qué quiere decir? Que al tener una diplomatura (Magisterio de Educación Primaria) puedo acceder al segundo ciclo de Pedagogía realizando 4 asignaturas de 5 créditos cada una:
- Antropología de la Educación
- Bases Metodológicas de la investigación educativa
- Organización y gestión de centros educativos
- Procesos psicológicos básicos

Solo me he matriculado de éstas para ver si me gusta esta carrera (sin perder tiempo y dinero por el camino). Ojito, me refiero en todo momento al plan antiguo de estudios. El Plan Bolonia me pisa los talones, tengo hasta el 2015 para acabar esto (si al final decido terminar). No creo que lo abandone y por ahora no le temo a su extinción (se me da bien correr, no creo que me pille).

La asignatura con la que estoy en estos momentos es Antropología de la Educación. Os adjunto el resumen que he hecho para el examen. Se me olvidó comentarlo, estoy estudiando por la UNED así que el temario lo tengo que ir elaborando teniendo en cuenta el esquema que nos facilita los docentes. Según éste, en este tema se han de tratar los siguientes puntos:
1. «Conócete a ti mismo»
2. El lugar de la Antropología
3. La fragmentación del saber
4. La Antropología Filosófica como síntesis de segundo orden
5. La Antropología de la Educación

¿De dónde saco el tema? Muy fácil. Del siguiente libro.
GARCÍA AMILBURU, M. (2010). Aprendiendo a ser humanos. Una Antropología de la Educación, EUNSA, Pamplona. Páginas 11 a 40 y 74 y 76.

Tema 1

A continuación os cuento muy muy resumidamente de qué va este tema. No lo pongo para estudiarlo ni mucho menos, a vosotros os puede venir bien para no llevaros el «susto» y a mi de modo de repaso.

Tema 1 contado muy brevemente.

Erase una vez… una panda de antropólogos que se tomaban sustancias alucinógenas y decían cosas extrañas como:
«Llegar a comprender el sentido de lo humano- que no se agota en su dimensión fáctica.(…) La formulación de la pregunta acerca del sentido de lo humano no es superflua, porque el hombre es para sí mismo no sólo un objeto de conocimiento, sino además, sujeto de reconocimiento y tanto el reconocimiento ante sí mismo como ante sus semejantes escapa el ámbito de la facticidad objetiva y se inscribe en el del sentido»

Mi primer comentario tiene más sentido ahora, ¿verdad? Al menos fue lo que pensé yo. ¿Qué es el sentido de lo humano? ¿ámbito de la facticidad? ¿no es superflua? (¡doble negación! venga ya, eso es tener mala leche).

Después de preguntarme por qué los antropólogos (toma generalización) se explican así (quizás sea para asegurarse su puesto como ciencia mediante el empleo de tecnicismos) y enfadarme con el mundo decidí enfrentar el tema de otro modo.

De nuevo lo leí, esta vez con un diccionario a mi ladito (y tachando las dobles negaciones que tanto me confunden). Tras varias lecturas, una se va acostumbrando a esta terminología ¡y voy viendo la luz! Resulta que dicen cosas interesantes.

1. «Conócete a ti mismo»

Resulta que el hombre desde los comienzos de nuestra civilización se ha preguntado ¿qué es ser humano? Esta cuestión, tan breve y densa a su vez, le ha llevado años y años de estudio sobre sí mismo (que egocéntricos ¿no?). Se ha estudiado al ser humano desde distintas disciplinas, éstas pueden ser clasificadas en: las que tienen que ver con aspectos que el hombre comparte con otros seres (física, química,…) y las específicamente humanas (lingüística, historia,…).

2. El lugar de la Antropología.
La antropología es la ciencia que estudia al ser humano y ésta incluye muchas disciplinas a su vez. Estos saberes se pueden clasificar entre positivas (estudian al hombre de manera científica: aspectos físicos y socioculturales) y filosóficas (estudian los fenómenos, problemas que preocupan al hombre y que las ciencias no puede dar respuesta, como la pregunta inicial: el sentido del ser humano).

3. La fragmentación del saber.
Ya sabemos que se ha estudiado mucho al hombre, tanto desde un punto de vista científico como filosófico. La pregunta ahora sería ¿hemos avanzado en este estudio? Parece ser que no (como correr en una cinta, hacemos deporte, sí, pero desplazarnos poquito).
Tenemos tanta información que es dificil tener un conocimiento global y unitario sobre el hombre (y dale con la cuestión: ¿qué es el ser humano en sí?). Las ciencias cogen una parte del hombre (literalmente en ocasiones) y la estudian a fondo. ¿Qué ocurre? Que al final esos saberes fragmentan el conocimiento del hombre, y hay cuestiones que requieren una respuesta para todo el ser en sí. Ojo que lío ¿no?
Ya vemos que las ciencias no nos puede ayudar para respondernos a esa gran pregunta que tanto nos ha obsesionado. ¿Entonces quién me ayudará a encontrar el camino hacia la verdad? Nuestra gran amiga y compañera de batallas internas: la filosofía.

4. La Antropología Filosófica como síntesis de segundo orden.
¿Por qué de segundo orden? Sencillo, la filosofía no es necesaria para la creación de un sistema sociocultural (existe en muchas culturas sí, pero no en todas). El pensamiento filosófico es un saber reflexivo, crítico que busca la verdad. Pero hay veces que lo ha buscado tanto, que se ha perdido. Es decir, la filosofía no es querida por muchas personas porque en muchas ocasiones se ha desligado del hombre (al profundizar tanto en saberes abstractos).
Según la obra, una de las misiones de los antropólogos es acercar la filosofía a los hombres, mostrarla como una herramienta para resolver los problemas y cuestiones que se plantea. También dicen que hay que formularla de tal manera de que sea entendida por todo el mundo (si no os queda claro, leer el comienzo de este «mini resumen» que está siendo de lo más largo).

5. La Antropología de la Educación.
¿Y qué es la antropología de la educación? Porque después de tanta filosofía yo ya he perdido el hilo. Pues es la Antropología que intenta orientar «lúcidamente» (lo parafraseo tal cual, las comillas se las he puesto yo ^^) la acción educativa. Busca aclarar la naturaleza de la educación y la función que tiene en el sistema sociocultural.
Esta debe tener una serie de características y propósitos que resumo en el adjunto.

Bueno, y con esto y un bizcocho lo mismo consigo un ocho. A no ser que alguno de mis profesores se pasen por este blog. Entonces puede que me suspendan… Por favor, no me lo tengais en cuenta. Realmente a mi me gusta la filosofía, y vuestra manera de hablar no me parece tan rara ¡de verdad! Solo pretendo sacar unas risas en estos momentos de caras tristes y tensas. Algunas veces es tan dificil…

Formas de decir lo mismo

 Adjunto a continuación una discusión que he abierto en el foro de Lengua y comunicación.
by Laura Pareja Almodóvar – Sunday, 20 November 2011, 06:33 PM
Hola a todos,

realizando la actividad 1 acabé reflexionando sobre lo siguiente: las distintas formas que tenemos para decir lo mismo. Para mí esta cuestión fue un problema en el ámbito laboral que acabó afectándome en lo personal.

La situación es la siguiente: trabajo de cajera. Llevo más de 3 años haciéndolo, siempre compaginándolo con los estudios. A medida que mi formación ha ido aumentando (la relacionada con la educación) he ido creando círculos de amigos que tienen también estudios. Es decir, mi manera de comunicarme con los demás es distinta (más educada, por decirlo de algún modo).

¿Cuál fue el problema que tuve en mi trabajo? Este verano entre de nuevas a un supermercado y en vez de amoldarme a sus «formas» de expresión y comunicación, fui tal y como soy. Cada vez que cometía un error, pedía disculpas. Cada vez que necesitaba algo, decía «por favor». Y lo normal cuando eres nueva en un sitio, es tener muchas preguntas, cometer errores, relacionarte con los demás… así que me pasaba el día utilizando «fórmulas convencionales» (¿podrías dejarme…?, ¿me podrías ayudar con…?, lo siento muchísimo no pretendía…).

Las reacciones por parte de mis compañeros me contrariaban muchísimo. Algunas personas me miraban raro (pensarían que de donde demonios había venido), otras me consideraban débil (porque en este lugar, disculparse es sinónimo de ser menos que el otro), otras me humillaban o gritaban (porque se sentían superiores a mi),…

Yo no lo podía evitar, soy así. Si dejo algo en el suelo y molesta a un compañero que va a pasar por allí, mi reacción es decir «lo siento». A lo que algún compañero me respondía con «que educadita eres, ¿no?» (con desprecio). Obtuve rechazo por parte de mis compañeros porque mi manera de expresarme creaba distancias sin darme cuenta. Me consideraban una persona falsa porque para ellos mis formas eran exageradas (aunque para mi fueran normales y sentidas).

En la actividad 1 se hace mención a algo parecido. Dice que los alemanes pueden pensar que nuestra manera es agresiva. Pues a mi las formas que tenían en ese centro me parecían violentas.

¿Cómo se expresaban? Cuando cometían un error, nunca pedían disculpas sino que justificaban lo que habían hecho. Cuando necesitaban algo, lo pedían mediante imperativos. Y para expresar emociones o sentimientos de alegría, tristeza o enfado empleaban vocabulario barriobajero en general.

Éste fue uno de los motivos por los que dejé el trabajo. No quería cambiar mi forma de ser, y ese ambiente me hacía sentirme pequeña y menos que los demás.

Actualmente trabajo en otro supermercado (de la misma cadena), y haciendo unos pequeños cambios en mi manera de comunicarme he obtenido grandes beneficios. He descubierto que en vez de decir «por favor», hay que pedir las cosas y a continuación decir un piropo como: «dame bolsas grandes guapa/cariño». En vez de decir «gracias» hay que decir «vale».

A mi esta realidad me parece algo triste. Porque la educación que tenemos parece crear distancias en estos sectores. Tras pensarlo mucho, me di cuenta que estaba «conviviendo» (se pasan muchas horas debajo de un mismo techo) con personas que había dejado los estudios en el instituto. Estaba con esa pandilla de clase que me llamaba «empollona», «listilla», «sabelotodo», «pelota»,…

Dejo este parrafazo y rollo patatero con estas dos preguntas:
- ¿la educación nos une o nos separa?
- ¿cómo enseñar adecuadamente las formas de comunicarnos, sin que ocurran malentendidos o malinterpretaciones?

Las fórmulas convencionales y la comunicación intercultural.

¿En cuál de las dos actividades tienen los alumnos mayor libertad?
En la segunda.

¿Cuál es mejor para aprender a realizar peticiones en español?
En la segunda, porque da la posibilidad a realizar peticiones de distintas formas (con fórmulas convencionales, insinuaciones o imperativos). Aunque en España se utiliza más los imperativos, es importante saber responder de las otras maneras para poder defendernos en cualquier contexto comunicativo.

¿Permiten las dos actividades valorar si el alumno sabe formular peticiones de manera adecuada? ¿Por qué?
No, porque solo se puede valorar que el alumno puede pedir algo en esas situaciones, y no en otras muchas en las que quizás no sepa hacerlo de manera adecuada.

¿Utilizaría en clase las dos actividades, solamente una o ninguna? ¿Por qué?
Las dos, porque son complementarias y dan respuesta a distintos contextos.

Esquemas mentales que se ponen de manifiesto en los manuales 1 y 2.

Situación:

Unas personas extranjeras que viven en España van a visitar a unos amigos españoles.

Lugar:

La casa de Ángel y Mari Paz

Objetos:

La casa, la botella, el sofa, la mesa,…

Participantes:

Ángel, Paul, Celia, Hanna, Mari Paz y Germán

Antes:

Hanna y Paul no conocen la casa, tampoco a los familiares de sus amigos.

Después:

Conocen la casa y a los familiares.

Secuencia de acciones:

Saludan a los amigos, les ofrece una botella, les presenta a sus familiares, les enseñan la casa, cenan, se despiden, muestran alegría por la cita y sugieren verse de nuevo.

¿Qué conclusiones llego con esta actividad?
Que existe una serie de pautas sociales que debemos seguir para actuar correctamente, es decir, hacer lo que se espera de nosotros. Esa secuencia de acciones que se realizan en la situación de «visitar la casa de unos amigos» tiene un orden lógico. La comunicación entre los participantes también está determinada ante esta situación. Por ejemplo, la manera que tienen de saludarse, de presentar a los familiares, de despedirse (agradeciendo la visita y sugiriendo un segundo encuentro),… Por lo tanto, el contexto es un factor muy influyente en el proceso comunicativo. Dependiendo del lugar donde nos encontremos (casa, hospital, cementerio,…), personas con las que estemos (familiares, conocidos, desconocidos,…) nos expresaremos de una u otra forma.

Las reglas de oro para ser profesor de lengua extranjera (Foro)

Imagen de Laura Pareja Almodóvar
Las reglas de un profesor de lengua extranjera.
de Laura Pareja Almodóvar – jueves, 17 de noviembre de 2011, 00:34
Hola a todos,aprovecho este rincón para tratar sobre uno de los temas que hemos hablado en el chat «buho». Estabamos discutiendo sobre la complejidad de la enseñanza de lenguas extranjeras, y entre unas cosas y otras, el profesor acabó hablando sobre «Las reglas del profesor».

Todos estabamos muy atentos a lo que el maestro nos iba a ilustrar, y no es para menos ¿cuáles son las reglas que hay que seguir para ser un profesor de idiomas? ¡Es más! ¿Cuáles son las reglas para ser un buen maestro de lengua extranjera?

Regla número 1: que nos gusten las personas.
Regla número 2: que nos guste comunicar.
Regla número 3:….

¿Estáis inquietos? Todos nosotros también lo estábamos (aunque yo ya me empezaba a reir).

Regla número 3: no lo sé. ¿No os parece gracioso? A mi me lo pareció muchísimo. ¿Quiénes somos para decir qué reglas hay que seguir para ser un excelente profesional? Es todo tan subjetivo….

A mi que estas tontunas me encantan (me refiero a mencionar las características que debe tener un buen docente*), os invito a realizar entre todos una recopilación de reglas o cualidades que definen a un gran educador.

Un Maestro de Lengua Extranjera Ideal:

1- Tendría vocación: porque es el motor de arranque, el que da fuerzas a que la actividad se haga con ánimo (tan necesario para enfrentarnos a las dificultades que nos encontraremos en nuestra práctica educativa). Vocación como sinónimo de gusto y amor a la enseñanza, porque nos interesa y nos entusiasma que otra persona aprenda de nuestro conocimiento, conocimiento enriquecido gracias al aprendizaje que nos ofrece nuestro trabajo. Vocación como sinónimo de placer por el saber y aprender de nuestro entorno (gracias a obras, experiencias, personas,…).
2- Tendría un gran conocimiento del idioma que imparte: porque para enseñar algo hay que aprender antes, por lo que el maestro debe conocer bien todos los campos que intervienen en el uso de una lengua (gramática, léxico, vocabulario,…). No necesariamente, debe ser un especialista de la lengua, nuestra profesión no es ser diccionarios parlantes (para eso están los lingüístas). Es suficiente manejar correctamente la lengua, tener una buena base sobre la misma para poder transmitirla.
3- Sería una persona paciente y constante en su labor: porque aprender un idioma es una ardua tarea que requiere de mucho tiempo. Debemos ser capaces de ver los pequeños avances, de respetar el ritmo de cada uno. Valorar más el esfuerzo y el progreso de la persona, que el tiempo que transcurre.
4-…

* Me consuela mucho leer sobre la importancia de nuestra profesión. Quizás sea por el poco reconocimiento que tiene la enseñanza en nuestra sociedad. Quizás sea un planteamiento egocéntrico porque creo que sirvo para ello y por eso le doy importancia. Me es díficil responder de manera objetiva a la siguiente cuestión ¿es imprescindible la educación en el hombre?

Imagen de Ruyman Perez Ramos
Re: Las reglas de un profesor de lengua extranjera.
de Ruyman Perez Ramos – jueves, 17 de noviembre de 2011, 00:59
Una característica que define a un buen profesor sería la de aquél que es capaz de empatizar con sus alumnos, que no deshumaniza cada acto de habla hasta convertirlo en un monólogo; que sea capaz de ver que, en el caso de tener 36 alumnos (por ejemplo), él ve 36 formas distintas de aprender e interiorizar lo aprendido (con las consecuencias propias del diálogo en la clase), 36 modos distintos de motivar y avivar a su alumnado (que de forma progresiva tiene que ir fusionando), 36 personas que no son 36 números en una lista, 36 personas que le van a mostrar, al menos, 36 lecciones para la comunicación.Muy buen hilo Laura, y muy bien traído desde el chat.

Un saludo a todos sonrisa

Carta dirigida a Javier

Aquí adjunto la carta que hemos escrito el grupo 4:

«Hola, Javier:

Nos gustaría, para iniciar esta carta, darte las gracias por habernos dejado entrar en una de tus clases.
Nos ha sido de gran ayuda porque muchos de nosotros no tenemos experiencia como profesor de ELE. Así que, ver como impartías una clase nos ha ayudado a hacernos una idea muy aproximada de lo que supone esta profesión y al mismo tiempo, nos ha animado a continuar nuestra formación como docentes de ELE.
Con esta carta, queremos resaltar los aspectos que consideramos más positivos. En primer lugar, nos ha gustado mucho la actitud que adoptas con los alumnos; una actitud de paciencia, cercanía, empatía y respeto. En segundo lugar, destacamos tu labor a la hora de facilitar el aprendizaje a los alumnos. En ningún momento, las decisiones que has tomado o actividades que has propuesto han aparentado dificultad. Por tanto, hemos percibido la tranquilidad que reinaba entre los alumnos (no se sienten intimidados por un profesor que les corriga constantemente). Realizando este tipo de actividades, de diálogo y conversación, le das sentido a enseñar un idioma ya que la haces práctica y útil para el alumnado. Por último, al observar tu clase, hemos podido tomar nota de alguno de tus recursos -por ejemplo, cómo hacer que todos los alumnos participen o cómo introducir un tema de libro de una manera más «entretenida-.
Felicidades por tu savoir faire y por ser una muestra de docente “facilitador”. Y de nuevo agradecerte por darnos esta oportunidad de aprendizaje. Eres un ejemplo a seguir.

Un saludo.»