Educación para la guerra

En una de las clases de Luis Pumares estuvimos debatiendo sobre ¿qué era la educación? Una cuestión más difícil de contestar que de plantear.
Él comparte mi visión positiva del término por lo que hablar de “mala educación” sería contradictorio. Sin embargo un compañero de clase comentó la situación de algunos países más desfavorecidos, en la que se educa para la guerra.
¿Estaríamos hablando de educación?
Opino que se está dando un mal uso a esta palabra. Este término se define por la intención del educador. En este caso, se está empleando el sistema educativo para manipular a las masas, parar instruir a una población con fines políticos y económicos. No se mira en ningún momento por el bienestar del educando, el individuo realiza la actividad impuesta como un objeto, como un elemento hecho a unos fines, sin posibilidad de cambio y de ser distinto.
Tanto en esas escuelas como en las de nuestro país existe una instrucción. Una difusión de conocimientos, creencias, comportamientos que se dan como óptimos. Sin embargo, la diferencia fundamental es el abuso de la relación asimétrica que existe entre el educador y el educando. Cuando se “Educa para la guerra” el alumno está sometido a las órdenes de su superior. Sin embargo en nuestros colegios, aunque existe una autoridad, se mira más por el bien del sujeto.

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