El miedo solo dice cosas que suenan a triste, que suenan a olvidar.

De baja mental, vagando por casa, zombie infectada por catarro. Dejo la cama para volver a la vida en vertical, o en parte. Escuchando frases sin coherencia en la misma pieza, con una melodía bonita. ¿Por qué no contar algo? Ahí va.

Cosquilleo en las tripas, remolino de sensaciones. Unas veces arriba otras abajo. No me creo que siempre se pueda estar bien. Hay días tontos, días feos y días vacíos. Te cuento que hay veces que caigo de golpe y me siento en el fracaso. Me pesa la palabra, más su sentido.

Quizás entendí demasiado bien ese sentido de vida que me inculcó mi padre, se vive para el trabajo. Ahora que no van las cosas precisamente bien, y el tiempo lo dedico entre libros… no veo frutos ni recompensa. ¿Valgo para la sociedad? No contribuyo a nada, o eso me digo esas veces.

Nadie lo tuvo fácil, eso me cuentan. No es lo mismo vivirlo. Ni escuchar algo que quisiste evitar, que es que tu carrera no tiene salidas. Darte de golpe contra un muro.

Ahora me dicen qué tengo que hacer, nada me convence. Me gusta más lo que me invento. Dibujo un futuro colorista y esperanzador.

Te confieso que tengo miedo que lo que me imagino no se haga realidad. Sería otro golpe más. Ese es el motivo por el que me leo y veo tantas historias. Autoayuda lo catalogan. Será que necesite ayuda, o solo sea persona.

Me rio de quien piensa que los jóvenes conocen la monotonía. Vivimos el cambio cada día. Un día aquí, otro allá, mañana quién dirá. Me pregunto si estamos preparados para ello. Eso dicen al menos los especialistas:”la plasticidad” humana.

Pues mi plástico será muy rígido entonces.

¡Chiquilla, tira palante!
Ahí voy, poquito a poco. Eso no quita que me pare de vez en cuando a contarte que no todo fue tan fácil. Que no te engañen, tú lo sabes.

No es lo mismo.
Como pararte a pensar en tu fin. Sí, resulta que un día ya no estarás y todo lo que entiendes ya no existirá.
- Pero si todo lo que sé y conozco es a través de mí, ¿qué ocurrirá cuando no esté? ¿nada? ¿y qué es nada? esa clase me la perdí.
Nadie lo sabe. Y yo que no creo en ningún dios, ¿a dónde iré a parar? No creo en que haya lugar donde ir, ¿me quedaré vagando por ahí?, ¿habrá algún lugar para ignorantes de fe?

Te confesaré que algunas veces envidio a los creyentes. Tienen algo a lo que aferrarse en el último momento o en aquellas situaciones difíciles. ¿A qué me agarraré yo entonces? Supongo que a la plena satisfacción de que hice todo lo estaba en mis manos… eso me haría feliz.

La diferencia entre contarlo, escucharlo y vivirlo. Como enseñarlo, aprenderlo y descubrirlo. Con tanta socialización puede que lo que más hacemos es aprender y enseñar. Descubrir solo queda en manos de unos pocos, los que van observando el universo con lupa.



De vuelta al mundo, ¡y como no! a partir de las 9 de la noche. Vida de buho y música de sonrisas. Me gusta.





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