Entrevista a una maestra de español en Alemania

Esta entrevista, realizada a una maestra de educación primaria, tiene como objetivo conocer otro sistema de enseñanza y la experiencia de migrar por motivos laborales. Ella marchó hace 3 años a Alemania, donde le esperaría una gran aventura.

Enciendo Skype para conectarme con Raquel Casado. Ya conoce bien este programa, lo ha estado usando estos años para hablar con su familia. «¿Me oyes y me ves bien?… ¡Empezamos pues!»

Raquel estudió magisterio en la Universidad Complutense de Madrid, donde la conocí. Nuestros rumbos cambiaron. Así fue como ella siguió estudiando Psicopedagogía y el Máster del profesorado (CAP). Después decidió hacer un curso para ser profesora de español (en International House) y estudiar Alemán.

«Hace 3 años no me veía opositando y tampoco veía muchas posibilidades de trabajo en España. Mi primera experiencia como profesora con contrato ha sido aquí, en Alemania.»

Su pareja tuvo una oportunidad en este país, lo que le motivó a dar el gran salto. Le esperaría un año de cursos intensivos para aprender bien el idioma. «Aquí, en Magdeburgo, si no hablas alemán no tienes muchas posibilidades.» Lo compaginó dando clases particulares de español.

A finales de ese año ya le salieron trabajos en academias privadas.

Pienso que una persona que ha decidido invertir tantos años y esfuerzos en formarse lo hace por pasión. «¿Por qué decidiste ser maestra?» le pregunto, a lo que me responde,» Siempre me ha gustado la profesión de maestra, desde que era pequeña siempre me ha atraído. Tengo un buen recuerdo de los profesores de primaria. El maestro establece unos lazos más fuertes con los alumnos. Además empecé biología y no me gustó nada, así que cambié a magisterio». A mí me sucedió lo mismo con Periodismo, puede que no tengamos la experiencia suficiente como para conocer nuestra vocación real en el momento de escoger carrera.

La escuela Neue Schule Magdeburg

Es una escuela privada en comunidad con orientación inclusiva. Desde Klasse 5 (10 años) hasta Klasse 13 (18 años) , los alumnos aprenden en comunidad y pueden obtener su diploma más adecuado. Se trabaja por proyectos, con trabajos libres, con trabajos por estaciones y también con trabajos individuales. De momento hay poquitos alumnos porque es una iniciativa que lleva unos cuatro años. «Es una escuela pequeña por lo que todos los niños se conocen”. Son unos 200 alumnos aproximadamente y un equipo de unos 30 adultos (profesores, equipo directivo, pedagogos, etc).

«Quien visita la escuela se da cuenta enseguida de que es especial”. Alumnos con y sin necesidades especiales aprenden juntos en clase. Cada uno aprende en función de sus necesidades en tres niveles: gymnasial, nivel de escuela secundaria o por debajo del currículo. Los alumnos que aprenden por debajo de las bases tienen un plan individual* (como la adaptación curricular en España). Y tienen un grupo de personas que les asesoran y ayudan.

Es una escuela en comunidad en la que hay mucha participación de los padres, «están muy implicados.» Además se hacen muchas actividades de manera grupal (todo el colegio), por ejemplo: en el día de puertas abiertas, todos los niños tienen muchas responsabilidades y participan en la organización de eventos. «Quien trabaja en esta escuela puede observar que los niños van siempre entusiasmados al colegio, y que su nivel de implicación en el mismo es muy elevado. En cierto sentido todos estamos al mismo nivel. Todos tienen un sitio en el cole y son responsables de alguna cosa. Algo que puedo observar también en los niños es ese sentimiento de pertenencia a su escuela. Ellos valoran mucho la escuela y la protegen,…

… se sienten parte de un todo.»

«La escuela ofrece una amplia oferta: formación cultural, semanas de proyectos (arte, música, literatura, teatro), orientación laboral que incluye prácticas en diferentes instituciones. El objetivo es que los alumnos sean conscientes de sus propios intereses, fortalezas, debilidades y capacidades. A través de mentores, prácticas en escuelas, y días de proyectos, tienen la posibilidad de tener experiencias en diferentes grupos profesionales.» Considero que el enfoque que tiene las extraescolares en España, en muchas ocasiones, es de simple entretenimiento (o de «guardería») . En lugar de eso, podríamos darle a los alumnos posibilidades de participar en la sociedad o de descubrir su elemento. Me comenta Raquel que una de las asignaturas que se realizan con todos los alumnos es ‘Economía del hogar’(Hauswirtschaft), en la que aprenden a cocinar por ejemplo.

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«Los alumnos también tienen el derecho de participar en las conferencias de clase con todos los profesores.” En estas conferencias el profesor tutor hace un resumen de la situación actual de su clase como grupo, y se habla de cómo resolver los problemas de aprendizaje y de comportamiento, de las medidas a seguir en los casos de niños con necesidades especiales, etc. Y «aceptan a cada niño como es, preparándole para una vida de responsabilidad«, explica. Se asemeja al enfoque que propone el maestro César Bona “La clave es que los niños vean que su contribución es importante para que adquieran un compromiso social, y ahí es hacia donde debería tender la escuela si queremos una sociedad mejor”.

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En cada clase puede haber hasta 24 alumnos, de los cuales de 2 a 4 tienen necesidades especiales. «Tenemos niños con autismo, síndrome de Down, problemas de comportamiento social, problemas de aprendizaje, pero cada uno es un mundo con sus individualidades, debilidades y fortalezas.» Las clases están acompañadas de un equipo multiprofesional de pedagogos. No se da formación relativa a las discapacidades, pero tienen la opción de acceder a una formación en metodología Montessori (no gratuita). «Hay días puntuales en el año (2 o 3 veces) en los que se reúnen a todos los profesores del centro y se nos da formación en habilidades sociales, para que haya buen ambiente en el grupo.»

Le pregunto por algún caso de inclusión, «tengo en mi aula una alumna con un problema leve de autismo (es posible que sea Asperger), y con ella me ciño al plan establecido: darle pautas claras de los tests, exámenes adaptados (la letra más grande, no partir una actividad en dos hojas). Y el alumno con Síndrome de Down siempre tiene una persona con él, un especialista en Pedagogía Terapéutica.» Sin embargo en el mismo centro hay un caso de bullying y me confiesa que a día de hoy la tutora está teniendo muchas dificultades, ya que no es algo que se resuelva de un día para otro. Se necesita la colaboración y el trabajo en equipo de todos los miembros de la comunidad educativa (profesores, padres, alumnos…).

«En la carrera siempre nos han hablado de inclusión y de integración, de la importancia del trabajo en equipo para el funcionamiento del centro. Y esta colaboración no implica sólo a los profesores sino también a los padres que son un pilar fundamental. Pues bien, esto sería lo ideal para que todo funcionara correctamente, pero implementarlo en el día a día no es tan sencillo como parece.
A pesar de todo, el equipo del centro trabaja muy duro para lograr este objetivo”.

El horario es semejante al de un centro educativo español (de 8:00 a 15:00), con un servicio para cuidado de niños hasta las 17:00. De 9:30 a 10:00 un recreo, de 11:30 a 12:30 comida. En el recreo tienen la posibilidad de usar diferentes recursos del centro (biblioteca, patio, aula con juegos,..).

«Trabajar en este colegio no se limita a dar tu asignatura y ya, implica desarrollar la creatividad al máximo. Y con esto me refiero a que me toca hacer sustituciones, acompañar a otras clases a actividades fuera del colegio, pensar en talleres para el proyecto de navidad y  hacer clases atractivas de español para el día de puertas abiertas que se celebra en sábado. Muchas de estas tareas implican trabajar en grupos con los compañeros, o bien en parejas. Una vez a la semana, los miércoles, tenemos ‘tiempo de equipo’ (Teamsitzung). Es una reunión en la que todos los profesores nos reunimos para resolver problemas que se han planteado o hablar de la organización de algún evento.  Exige un nivel alto de compromiso y muchísima paciencia y comprensión con los niños».

¿Existe un profesional que visite las aulas para evaluar la actividad docente?

En este colegio la mentalidad es que todos somos compañeros y aquí puede entrar cualquier maestro en el aula. El año pasado tuve que ver muchas clases. La filosofía es que todos aprendemos de todos. Aquí es normal y tienes que acostumbrarte a eso. Ahora lo veo más un apoyo el hecho de que me estén examinando. A veces agradezco que esté otro adulto, es una oportunidad de aprendizaje.

Con respecto al alemán, «en el colegio me exigieron un nivel C1, y gracias a que debo comunicarme con mis compañeros y con los niños en alemán creo que me defiendo. Además los niños son sinceros y te dicen todos los fallos que haces».

Un día con Raquel

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Ella enseña español como segunda lengua extranjera desde Klasse 7 (12 años) y como tercera desde Klasse 9 (14 años). Normalmente estructura la clase de esta manera:

  • Fase de introducción: hacen algún juego en gran grupo o repaso del vocabulario o de la gramática del día anterior. «Procuro hacerlo de una forma dinámica, usando diferentes materiales.»
  • Fase de trabajo: aquí deben resolver una serie de actividades que se ven reflejadas en su plan de trabajo. El papel de la profesora es de apoyo y guía del proceso de aprendizaje.
  • Presentación o corrección: al final los alumnos presentan lo que han hecho o se corrigen las actividades de manera grupal.

«Esta estructura es muy bonita en la teoría,
luego en la práctica debo llevar un montón de
planes alternativos por si algo no funciona.»

Una de las dificultades que van unidas a nuestra profesión (independientemente del lugar en el que nos encontremos): la improvisación. Saber improvisar es saber emplear nuestros conocimientos (teóricos y prácticos) adaptándonos a las exigencias del contexto.
«Actividades extras para los alumnos más rápidos, juegos, ideas por si no funciona una manera de resolver la actividad, etc.»

«Por las tardes, trabajo en una escuela de idiomas (Volkshochschule) y mis alumnos son adultos. Pues bien, enseñar español a adultos y a niños son dos mundos completamente diferentes. Los adultos ya tienen esa motivación por aprender, los niños no.

La motivación es la clave para que la clase funcione.»

¿Cómo fueron los primeros meses en el colegio?

Al principio tenía más dificultades de comunicación con el colegio, no sólo por la lengua sino porque tenía que adaptarme a un sistema educativo nuevo, a aprender a evaluar,… Por ejemplo: el sistema de calificación es del 1 al 6, siendo 1 la puntuación más alta. El equipo directivo también imparte clases, como los demás maestros, por lo que se encargan además de la organización del centro (horarios, eventos, excursiones, sustituciones…). Además al tratarse de un centro joven muchas veces me he sentido perdida. Al ser mi primera experiencia como profesora en el extranjero, he tenido inseguridades, pero ahora que ya tengo un año de experiencia cada vez me siento más segura y con más posibilidades de disfrutar de las clases y desarrollar la creatividad. Ha habido momentos difíciles y de frustración, pero también buenos momentos. Ha sido un año de retos y de mucho aprendizaje. Aprender el funcionamiento de un nuevo sistema educativo, una nueva forma de evaluación, una metodología muy diferente a la que recibí de pequeña y en definitiva una cultura distinta.

¿Alguna cosa que te haga sentir diferente viviendo en Alemania?

Por ejemplo cuando vamos al supermercado nos miran raro, porque aquí están acostumbrados a comprar varias veces por semana (lo que vayan a comer). Nosotros vamos el fin de semana y cuando llevamos el carro lleno nos miran como pensando que nos estamos preparando para el apocalipsis.

También hemos sufrido comentarios racistas pero de personas con poca cultura.

¿Y qué te hacía salir adelante? ¿qué te animaba?

El mensaje que me daba era que necesitaba más tiempo todavía… con el tiempo seguramente vería los frutos del esfuerzo. Empecé el año pasado con un grupo complicado, me esforzaba muchísimo y no recibía nunca nada bueno a cambio. Ahora ya estoy curada de espanto. Fue duro por eso. Los otros profesores daban clase a más grupos, y estaba más compensado, recibes diferentes feedbacks.

He de decir que es ahora, un año después, cuando empiezo a ver los frutos de mi esfuerzo. Todas estas dificultades se ven compensadas por esos momentos en los que ves a tus alumnos entusiasmados con una actividad o con ganas de aprender la lengua. Aprendo cada día muchísimas cosas, no sólo del ambiente que me rodea y de mis compañeros sino de los alumnos. Siempre he pensado que son los mejores maestros.

He tenido que desarrollar el currículum de mi asignatura y he tenido la suerte o la desgracia de ser la primera profesora de español en el colegio. Suerte porque tengo la libertad de hacer las cosas a mi manera y desgracia porque estoy sola en este camino. Pero después de un año puedo decir que he encontrado mi sitio en el colegio y que cuando me tenga que ir me va a dar mucha pena porque los lazos que se establecen son muy fuertes.

¿Has notado diferencias en el trato con los compañeros por ser extranjera?

Dependiendo de cada uno. Hay personas, desde el principio, muy abiertas y con una actitud muy positiva. Con interés hacia tu cultura por ejemplo. Y luego gente que no muestra interés, ¡pero como en todas partes! Supongo que eso es normal y en todos los trabajos hay personas más afines a tu forma de ser y personas más diferentes. Pero no creo que dependa sólo de la cultura. Somos un grupo de mucha gente y es imposible coincidir con todos. Además trabajar en este colegio implica mucha carga de trabajo. La gente no suele tener tiempo para dedicarte a ti porque tienen muchos alumnos de los que hacerse cargo. Hay poco tiempo para relacionarse con los compañeros (fuera del tiempo de trabajo). Pero le damos mucha importancia a que haya un buen ambiente y el equipo directivo siempre se preocupa por obtener feedback del profesorado (intenta que seamos un grupo y todos nos preocupemos de todos).

Para que funcione la idea de escuela en comunidad
tiene que haber buen ambiente.

Cuando por las tardes doy clase de español para adultos, el ambiente es totalmente distinto al de un colegio. Aquí no formo parte de ningún grupo. Trabajo por libre y organizo las clases a mi manera. Son personas a las que les encanta ir a España, que tienen interés por la cultura española y es más sencillo dar las clases porque ya están interesados. Se ve que tienen una actitud mucho más positiva hacia tí, hacia tu cultura. Con los niños y adolescentes es totalmente diferente; algunos tienen una buena predisposición hacia aprender una lengua extranjera, otros se toman la asignatura menos en serio.

¿Cómo es la valoración del profesorado en Alemania?

Creo que está más valorado y mejor pagado que en España. Además mi experiencia con los padres es positiva, tienen tiempo para reunirse y por lo general una actitud positiva y de colaboración, pero hay de todo como siempre.

Un consejo que le darías a alguien que comienza sus estudios de magisterio o pedagogía.

Que no se limite a la universidad sino que busque también otros puntos de vista, otras metodologías. Que no se limite a lo que le dicen y que intente buscar la posibilidad de hacer prácticas. Porque cuando yo empecé me veía ¡una falta de tablas!… porque toda la experiencia que había recibido era teórica. El consejo que le daría sería que buscara la posibilidad de dar clases de alguna manera, sea particulares o incluso que se vaya al extranjero. En Alemania está la opción de ser auxiliar de conversación siendo estudiante.

Un consejo que le darías a alguien que ha terminado magisterio y se plantea trabajar en el extranjero.

¡Que haga todos los papeleos! Yo tuve que hacer muchísima burocracia: traducir los papeles importantes, convalidar todos los títulos, y no es un proceso fácil. Y que aprenda idiomas, que aprenda muchos idiomas, porque abren muchas puertas. Creo que es una experiencia positiva, no sólo aprendes a nivel personal, sino también conocer otras metodologías siempre es enriquecedor. Aunque también da mucho miedo, y al principio puede ser un poco duro. Pero a la larga acaba compensando la experiencia.

¿Te planteas volver?

Mi idea es volver en 2 o 3 años a España, y eso sería lo ideal. Pero yo ahora tengo un contrato indefinido en el colegio y estoy contenta a nivel laboral. Me hicieron un contrato de un año y luego me hicieron indefinida.

Tengo miedo de volver y que no encuentre un trabajo que me llene
o en el que no pueda seguir aprendiendo.

A mí siempre me gustaría volver, claro, porque vivir fuera también tiene sus inconvenientes… estar lejos de la familia y de mis amigos.

Después de un año y 2 meses Raquel se ha hecho un hueco en el centro, se siente más adaptada y ya da clases a varios grupos… ¡incluso hace algunas sustituciones! Esto al menos, currículum hace ¿no?

Dicen que la carrera verdadera empieza cuando acaba la carrera. En ese devenir nos encontramos todos los que ya salimos, casi corriendo, de la facultad.

La vida te ofrece tantos caminos como tú vayas descubriendo. En esa libertad en la que nos encontramos todos, pocos la emplean sin cargo de conciencia, sin arrepentimientos. Si tenemos muy en cuenta las consecuencias, el miedo puede bloquear las posibles decisiones y, si no reflexionamos sobre ellas, puede que luego nos lamentemos.

En esa libertad vamos haciendo nuestro camino, con un objetivo claro a veces y/o con una vocación compañera.

En este laberinto en el que a veces nos sentimos desamparados, vamos dejando nuestra huella… siempre peleando por una educación más justa.

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