Recurso «El juego del tablero»

IMG_20150302_193409Nombre del juego: El juego del tablero.
Edad (recomendada): a partir de 6 años.
Tipo de juego: memorización.

Este recurso se me ocurrió al estar repasando un tema con el alumno a la que le daba clases particulares. Quería lograr que resumiera y memorizara el temario. Todo ello de una manera lúdica y entretenida.

Así que empezamos a crear unas fichas, sacando los conceptos más importantes del tema. El alumno resumía el contenido de manera oral y siguiendo mis instrucciones, realizaba sus propias tarjetas. Por cada pregunta tenía que escoger una puntuación (según el nivel de complejidad o densidad). Como era de esperar, el alumno intentó asignar calificaciones muy altas, por lo queIMG_20150302_193019 tuve que sugerirle que fuera más objetivo (mediante la comparación de otras tarjetas poner la nota más adecuada/justa).

Una vez que tuviera todas las fichas, realicé un tablero en su cuaderno, el personaje principal sería su perro. A raíz de esto se me ocurrió poner casillas de mayor complejidad (barreras, gatos, pelotas,…).

El juego es muy sencillo, se baraja las fichas y el profesor lee la pregunta, dependiendo de los puntos obtenidos, el personaje avanza por el tablero. Hay que tener en cuenta que las casillas de mayor dificultad necesita en vez de un punto, dos para pasar. Las tarjetas que haya superado se van colocando en un montón, y las que no, se muestran al alumno durante un rato (para que pueda repasarla). Gana si llega a coger el hueso. Cada vez que falle una pregunta retrocede una casilla. Podemos seguir el juego mediante la narración del trayecto del perro (como si fuera un cuento), trabajando así su competencia en comunicación lingüística.

Otra manera de evaluar los conocimientos obtenidos. Se pueden añadir pruebas en las que el alumno tenga que escribir, relacionar, ejemplificar, explicar,… Imaginación al poder!

Planificación curso 2012-2013


Con motivo del inicio de curso académico quería compartir con vosotros una planificación de estudio que he hecho. Para ello, me he basado en un documento denominado «planificación de la matrícula» que ha facilitado la UNED a los estudiantes :
http://db.tt/wpjtKhCY

Tal y como están las cosas, uno no se puede tomar los estudios a la ligera ya que nos supone mucho más gasto y estrés que antes. Os animo a que le echéis un vistazo.

Pongamos en marcha el GPS: ¿a dónde vamos?

Lo primero de todo es saber cuántas asignaturas vamos a poder superar
(teniendo en cuenta el tiempo del que disponemos para el estudio y del dinero que tengamos… o riñones). Una vez que supe cuántas materias iba a cursar hice las siguiente tablas:
– Características de cada asignatura: tipo, periodo, créditos, temas.
– Fechas de exámenes y entrega de trabajos (nos será muy útil a la hora de planificar).
– Horario de tutorías: nombre de nuestros profesores, mail, despacho, teléfonos, tutorías.

Aquí tenéis un ejemplo:

Aquí tenéis el archivo en formato odt (que podréis modificar sin problemas con este programa gratuito http://es.libreoffice.org/home/

Aquí lo tenéis en formato pdf.

Nos llevará un rato, pero merece la pena. Siempre que queramos tenemos toda la información recopilada.

¡Manos a la obra!

Uno de los problemas más grandes de estudiar a distancia es que pierdes de vista tus objetivos. Resulta que si no te pasas por el campus virtual no te enteras de nada. Y la sensación de felicidad que te invade cuando no eres consciente de tus responsabilidades es inversamente proporcional al estrés que te entra luego cuando ves que no llegas a tiempo.
Para remediar este monstruo que nos persigue a los que viajamos en esta aventura «a solas», debemos hacer una buena planificación. Hacerla y luego tenerla a la vista (es la versión impresa de nuestra madre diciéndonos «hija, ¿cuando piensas estudiar?»).Y aquí es cuando comienza el «trabajo de chinos»: ir asignatura por asignatura, mirando el temario. Para ello debemos disponer de las guías de cada asignatura. Trataremos todos los temas por igual. Sé que en complejidad y densidad pueden variar entre ellas pero unas compensarán otras (si te sobra el tiempo, te pones a otra y listo).
Aquí os muestro un ejemplo de planificación detallada de mi 1º cuatrimestre. Según esto, ya empiezo mal porque no he empezado a estudiar… aaaah! (menudo ejemplo os doy)
Como veis, hay que dejar margen para repasar en las últimas dos semanas.
Si quieres la versión modificable pincha aquí o si quieres la versión en pdf aquí.

Y ahora ¿qué?

Pues toca ponerse a tope. Este año me lo voy a plantear como cuando estudiaba presencialmente. Para ello he cogido el horario de clase que tenía en la carrera como ejemplo. En la Complutense, por asignaturas de 4,5 créditos corresponden dos clases por semana de 1 hora y media de docencia, y de 2 horas si hablamos de troncales/optativas de unos 6 créditos. Como no es lo mismo asistir a clase (porque mucho de ese tiempo no era provechoso) supongo que dedicándole este tiempo a la lectura de obras básicas y complementarias sacaremos buenos resultados.
Aquí os enseño mi horario. No tiene horas porque es orientativo, sigo la moda actual de la incertidumbre… como no sé si cambiaré en mi actual trabajo de tarde por otro de jornada completa por la mañana, la opción que me queda es algo así:
Aquí tienes la versión modificable y aquí en pdf.
Espero que os haya servido de mucho mi entrada. Os dejo con un horario muy chulo y práctico (a mi todo esto de las tablas me encanta, como los folios de colores *.*, otra cosa es que los utilice).

Oasis personal

Ya he pasado  muchos días rumiando una idea, y lo quería compartir con vosotr@s [ahora que me he tomado el blog de otra manera, mucho más abierta y como medio para transmitir lo poco que sé y lo mucho que aprendo]. Sin tapujos, no me da miedo confesar mis torpezas, mis errores y mis tropiezos. Influenciada en parte por mi chico (informático pasional) y por su entusiasmo del software libre.

Pero esto, ¿qué es lo que es? Es mi pequeño oasis personal. Estoy harta de escuchar crisis, vale que tenga otro significado (el de oportunidad) pero es que solo lo oigo mencionar en el mismo sentido, es una basura. No la quiero, gracias.

Si no te gusta la realidad, invéntatela ¿no? Mi mundo sería uno en el que todos nosotros tuvieramos un techo bajo el cual vivir, en el que los jóvenes que aparecieran en los medios de comunicación son los que tienen inventiva (y no los que lo malgastan en tomar estupefacientes). Un mundo en el que los políticos hicieran justicia y garantizaran los derechos de los ciudadanos…

Podría seguir, pero a medida que escribo me voy a apenando más y más. Es un mundo que está muy alejado de la realidad, y no está en mis manos.

No puedo cambiar el mundo, pero sí el mío personal (y me doy con un canto en los dientes si lo consigo). En él viviría con la persona a la que amo (pronto, claro ^^), dedicaría mis fuerzas a mi gran vocación, podría seguir formándome sin sentirme mal…

Mi oasis personal, en él aparecen mis grandes proyectos de vida. Crear una familia y ser maestra, creo que estoy aquí para hacer esto: son mi sentido existencial. ¡Oh dios mio! ¿he dicho eso? ¡Me estoy haciendo mayor! ¡Mi útero brilla!

A un lado las tonterías. Inspirada en un podcast que escuché anoche de Berto Pena (el número 5 que va sobre motivación), retomé mi cuaderno de productividad y gestión del tiempo… Era el momento.

– Anoté mis objetivos a conseguir. Mis retos importantes. Busqué imágenes que me hicieran recordar el motivo por el que merece luchar sin condiciones. Ahí está una foto con mi pareja (el primer día que empezamos como novios), una que me tomaron cuando estaba de prácticas en un cole y busqué una carta que me escribió una de mis exalumnas (llena de sentimiento… a día de hoy me sorprende como ella pasó desapercibida en el aula, y como fue que no me diera cuenta de la influencia que estaba ejerciendo sobre ella).

– Citas y mensajes que he ido recogiendo por el camino…

Y es que sin motivos por los que luchar, uno al final acaba por ver los días pasar. Ya han pasado demasiados. Muchas horas invertidas en un trabajo de poca cualificación. Necesito luz en mi vida y pasión por las cosas, porque sé que teniendo eso destinaré todas mis fuerzas.

Termino el post con una recomendación: las obras de Berto Pena. Puede que os sirva de ayuda si queréis gestionar mejor vuestro tiempo. Su blog es : http://thinkwasabi.com/

La sabiduría de Will Smith

Siempre he sentido admiración por este actor, y tras ver los vídeos que os adjunto ese sentimiento no ha hecho más que crecer y fortalecerse. Tras su estupenda carrera profesional, se esconde una lucha constante por la vida y los retos que ella ofrece. Su manera de luchar por lo que quiere sin temerle a nada, le ha llevado a darse a conocer en todo el mundo.

Puede que realmente compliquemos las cosas, puede que sean más fáciles de lo que parecen. Lo dificil es creer en uno mismo cuando tu alrededor te está diciendo que estás haciendo un esfuerzo en vano.

Creo que el éxito real es ese, confiar en uno mismo. Si conseguimos ganar esta batalla interna, cualquier problema externo se afrontaría sin dificultades. Hace algo más de un año, cuando me estaba enfrentando a las últimas asignaturas de la carrera, esa seguridad de la que hablo fue la causa de que lo lograra. Estaba a una semana de presentarme a una de las materias más difíciles, parecía que todas las cosas empujaban a que la suspendería: no había asistido a clases, no la impartían en las academias, el profesor era un hueso duro de roer, solo me quedaban 7 días para examinarme. Fue entonces cuando una idea se me cruzó en la mente «voy a lograrlo» como si no hubiera otra opción. Todo el mundo me decía «estás loca» «no vas a conseguirlo» «estás perdiendo el tiempo» «hay muchísima gente que ha suspendido con 4,9, lo tienes crudo». Sin embargo, nada de esto me turbaba (solo algunas veces pensé que me estaba autoconvenciendo). Fue esa energía la que me llevo a aprobar, fue este impulso el que me llevó a extraer de los apuntes lo más importante, ha empaparme de todo el conocimiento que necesitaba y gracias a ello conseguí mi objetivo. Si no hubiera creido al 100% en mi objetivo, no habría estudiado de esa manera y seguramente hubiera suspendido(además de olvidar todo lo que aprendiera). Ha pasado ya bastante tiempo, y aún recuerdo mucho de lo que estudie en aquellos momentos.

Escuchando a Will Smith, he pensado en lo importante que es creer. No creer en cosas que sabemos que van a ocurrir, sino en las que soñamos y deseamos con todo nuestro corazón. Creo que si focalizara todas mis energías a mi sueño, la vida me va a llevar a alcanzarlo… o sino, a algo mejor incluso. Al menos tengo la esperanza de que así sea.

http://www.whitedovebooks.co.uk/blog/2011/09/21-things-will-smith-wants-to-share/