Tema 2. Teoría de la educación según su base antropológica.

Aquí viene la segunda parte de temas de Antropología de la Educación. Este se llama “Teorías de la educación según su base antropológica” y me ha recordado gratamente a una asignatura que curse en Magisterio llamada “Teorías de la Educación” (muy bien Laura, ya con el título se veía venir).
Si desvario de más perdonadme, son las 2 y soy lo sufienciente cabezota como para dejar esta entrada terminada hoy. Es la primera vez que me pongo con el blog sin estresarme (como objetivo o propósito serio) y llevo una racha de post por día. ¿Cuál es el truco? Si tienes que contar algo hazlo ¡ya! no lo dejes para mañana porque no tendrás tantas ganas de hacerlo, o se te habrá olvidado (lo más probable xD).
Este tema lo voy a subir escrito a mano, cuando tenga algo de tiempo lo pasaré a word y listo. Lo subiré mañana que aún me queda por escribir.
Me ha encantado, es un mejunje de los sistemas pedagógicos que ha habido en la historia y su fundamentación antropológica. Por lo tanto se reunen 3 disciplinas: la historia, la antropología y la pedagogía.
Me va a resultar complicado sintetizarlo aquí ya que en el libro ya lo está y mucho (teniendo en cuenta la cantidad de teorías, autores y acontecimientos que se mencionan).

Allá va, resumen resumidísimo del Tema 2. Resumen completo, pincha aquí: Tema 2. Teoría de la educación según su base antropológica.
Como mencioné en el tema 1 detrás de cada sistema educativo/pedagógico hay una idea determinada sobre el hombre (casi siempre influenciada de un contexto histórico). Podemos clasificar estos tipos de enseñanzas en 3: permisiva (el hombre es un santo), represiva (somos lo peor) y la realista (fifty fifty).

1. Somos buenisísimos (los antropólogos lo llaman: concepción optimista de la naturaleza humana).
Esta teoría tiene que ver con el naturalismo, tanto científico (se opone a lo ideal o sobrenatural) como romántico (se opone a lo artificial como la cultura y social).
La Naturaleza tiene fines satisfactorios y posee los medios para lograrlos plenamente. Esta visión positiva a su vez se ha generalizado en distintas corrientes como: liberalismo, radicalismo anarquista, liberacionismo, idealismo metafísico (¿no os he dicho que es denso? Mejor leer el resumen en serio que subiré mañana).
¿Cómo habría que educar a los niños según esta visión del hombre? Pues haciendo poquita cosa, la verdad. Este movimiento consiste en soltar a los pequeños: “¡déjalos libremente!, que ellos solitos aprenderán” (por favor, esto no lo prueben en sus hogares, no me hago responsable del caos resultante). Rousseau promovía esta educación negativa… negativa porque no había educación básicamente, no porque fuera “negativa” para el niño (según él, los chavales no necesitan una educación tradicional para llegar a la plenitud).
Ejemplos de sistemas pedagógicos que promovían estos fundamentos son: el jardín de la infancia de Vera Schmidt, la Escuela Nueva, Escuela de Hamburgo, pedagogía anarquista, la Escuela de Summerhill, la Pedagogía Institucional, la de los Verdes alemanes,… Simplemente los enumero, en el resumen vienen explicados brevemente cada uno de ellos (casi ha sido un “copia y pega” del libro).

2. Somos el demonio personificado (diremos “concepción pesimista de la naturaleza humana”).
Aquí viene mi gran amiga la Biblia para hablar sobre lo abominables y corruptos que somos. Luego me pregunto por qué soy agnóstica… Dicen que el mal está en la entraña misma del hombre, ¿y cómo la quitamos? Con un látigo o algo.
¿De dónde viene esta idea? Pues de pararse a pensar en las cosas malas que ocurren en el mundo, y digamos que el 99% de ellas las causa el hombre. Así que… ¡tachán! el hombre es malo por Naturaleza. Alguno podría pensar: “pero no todas las personas somos malas. Todos tenemos nuestros defectillos, pero de ahí a decir que somos horribles y que debemos estar sometidos. Es verdad que hay gente que le gusta ese rollo, pero a mi…”. Tranquilos, más adelante se compensa un poco el asunto.
Entonces, la Naturaleza está corrompida: “sólo hay vicios, miseria, muerte,…”. Como Pestalozzi decía “una persona no educada es un salvaje astuto y desconfiado, carente de todo derecho y seguridad y privado de toda propiedad”.
¿Qué características tienen los sistemas educativos que siguen este pensamiento? Son coactivos y/o socializantes (imponer un sistema social).
Hay muchas maneras de llevar esto a los hechos. “Metafóricamente” hablando hay distintos niveles de amputación: si no te callas te pego en la boca, te la tapo, te la coso,…
- Educación rigorista: Su lema es “si un hijo golpea a su padre, se le amputará la mano” (Código de Hammurabi). Y nosotros nos quejábamos. Llevados a las aulas nos encontramos con: las escuelitas de Port-Royal-des-Champs.
-Educación represiva: el hombre tiene tendencias negativas (celos,rivalidad, etc). Según Clemente de Alejandría hay que proceder a practicarle una cirugía a las pasiones del alma, son úlceras de la verdad. La Regla de San Benito señalaba que “el primer peldaño de la humildad es una obediencia sin demora”. Vamos, antes de todo te subordinas a mi, y luego ya te educo (o abuso, según el día).
-Educación severa: no hay que darle caprichos al educando. El castigo es una solución admitida y muy valorada. P. Fourier decía que los castigos corporales a las alumnas eran la medicina del alma que les servirá de purga (no coments). La disciplina es el medio para educar a los alumnos.
- Educación como adaptación a la sociedad: aquí estarían Durkheim y Marx que ven como única finalidad de la enseñanza el de socializar (para modificar la sociedad actual).

3. Tenemos nuestras cosillas, pero somos buena gente (concepción realista de la naturaleza humana).
Se tiene en cuenta lo bueno y lo malo a la vez. Un pensamiento mucho más equilibrado, y al tratar al hombre en su totalidad es más objetivo.
Si a esta altura sigues leyendo, no te importaría leer directamente el resumen, ¿verdad? Es que este es el apartado más interesante del tema y me da penita quitarle contenido.
La aplicación de este último planteamiento en la enseñanza consiste en que el maestro sea el que diriga el camino hacia el saber del alumno, aportando materiales y recursos. Debe haber un clima de respeto mutuo, digamos que algo de disciplina, la justa y necesaria. Porque este equilibrio es necesario para que el alumno tenga la confianza y seguridad como para tomar su papel en el proceso de aprendizaje. Y se produzca por lo tanto, lo que tanto deseamos: el despertar.

Despertar es lo que necesito yo ahora mismo, que son las 3 y me estoy quedando dormida.

En fín Pilarín, que espero adelantar a la liebre. Que con estas patitas cortas de tortuga no sé si lo lograré, ¡y están tan cerca los exámenes!

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